Isabel Barreto, navegante y descubridora

Se cumplen 450 años del nacimiento de esta gallega de película, primera mujer con el rango de almirante en la historia y protagonista de una vida repleta de aventuras

Isabel Barreto
Isabel Barreto

En Piratas del Caribe 4, la saga quiso sorprender incorporando a Penélope Cruz en el papel de Angélica Teach, una audaz bucanera, ex novia del capitán Jack Sparrow. Hábil con la espada, comienza la película repartiendo mandobles, pero la termina rendida en los brazos del galán, siguiendo la tradición de los guionistas de Hollywood. Esta representación de la mujer no es nueva. Y va desde La fierecilla domada de Shakespeare a la telenovela venezolana Gata Salvaje. Se trata de representar a una señora de armas tomar que, con el avance de la trama, sucumbe a la caída de ojos del protagonista y, en el inevitable beso final, intuimos su deseo de abandonar los sofocos aventureros para alcanzar su sueño oculto de casarse y convertirse en ama de casa. Más machista, imposible.

Por fortuna, la historia nos da ejemplos reales que no responden a este estereotipo sexista. Y encontramos mujeres indómitas que desmienten su infame representación como «fierecillas domadas». Una de ellas fue la gallega Isabel Barreto de Castro, primera almirante de una flota en la historia de la navegación mundial. Y que, afortunadamente, en nada se parece al personaje de ficción de Pe en su papel de hija del capitán Teach.

Isabel Barreto nació en Pontevedra hace ahora 450 años, aunque algunas fuentes discuten su origen y lo sitúan en Lima o en Portugal. Las brumas de la historia hacen dudar si era nieta de Francisco Barreto, un marino portugués de quien heredó su pasión por la navegación. Otros estudios la hacen hija de Nuño Rodríguez Barreto, conquistador del Perú. Pero lo que es indudable es que vivió una vida llena de aventuras.

Siendo niña se trasladó con su familia al Virreinato del Perú, donde a los 18 años contrajo matrimonio en Lima con el adelantado Álvaro de Mendaña. Diez años después de su boda, el 16 de junio de 1595, Barreto se embarcó en la flota que su marido organizó para fundar una ciudad en las islas Salomón, descubiertas por él mismo unos años antes. Cuatro barcos y 378 tripulantes componían la expedición, en la que viajaba el cronista portugués Pedro Fernández de Quirós, con quien la navegante gallega mantuvo constantes desencuentros.

La flota descubre las islas Marquesas y se dirige luego a las islas Salomón. Este archipiélago fue así bautizado por las míticas minas del rey Salomón, que los españoles esperaban encontrar allí, siguiendo una antigua leyenda inca. Pero, en la isla de Santa Cruz, Álvaro de Mendaña enferma gravemente de malaria y fallece el 18 de octubre, después de dictar órdenes de nombrar a su mujer gobernadora de tierra y a su cuñado, Lorenzo Barreto, almirante de la expedición. Sin embargo, la muerte de este último días después deja a Isabel Barreto también con el cargo de «adelantada del mar océano». Es así la primera mujer en la historia que accede al almirantazgo.

Pedro Fernández de Quirós lo deja escrito en su crónica. «Dejó por heredera universal y nombrada por gobernadora a doña Isabel de Barreto, su mujer, porque de Su Majestad tenía cédula particular con poder para nombrar la persona que quisiese», escribe.

Con el mando completo de la flota, Isabel Barreto vive algunos conflictos en las islas Salomón. El más grave fue el levantamiento de los indígenas tras el asesinato de su caudillo, llamado Malope, a manos de los soldados españoles. La almirante ordena entonces zarpar hacia Filipinas, donde llegará en un accidentado viaje el 11 de febrero de 1596, siete meses después del inicio de la expedición

Las crónicas de Quirós aseguran que Isabel Barreto fue cruel y despiadada al mando de la flota. Relatan que mandó ahorcar a los marineros que discutieron sus órdenes, como sucedió en el caso de un tripulante que bajó a tierra a recoger unos cocos, desoyendo sus instrucciones de no abandonar el barco.

Pero nuevas investigaciones dudan de la veracidad de Quirós, quien odiaba a Barreto. Milagros Bará, en un reciente artículo, apunta a que había en el cronista una intención de desacreditarla, en primer lugar por su propia condición de mujer: «Quirós la describía en su diario como una mujer «de carácter varonil, autoritaria, indómita y que impondrá su voluntad despótica». La llegó a acusar, durante la travesía, de «robar la escasa agua de que disponían para gastarla en lavar con ella su ropa», y de pasearse por cubierta «con sus perlas blancas y sus encajes inmaculados». Críticas machistas a todo trapo.

Isabel Barreto era sin duda una persona decidida. Y, tras casarse de nuevo, ahora con el general Fernando de Castro, participó en otra expedición que la llevó a Acapulco y a Guanaco. A su regreso a Lima, algunas fuentes dicen que falleció. Otros autores creen que regresó a España, para reclamar sus derechos sobre las islas Salomón. Esta segunda versión afirma que terminó sus días en Galicia.

Isabel Barreto, nacida hace ahora 450 años, marcó un hito como la primera almirante de la historia, pero es un personaje poco publicitado de la era de los descubrimientos. La buena noticia de ser ignorada por los cronistas es que Hollywood nunca le hará una película. No es probable que le gustase verse retratada de «fierecilla domada» en cualquier entrega de Piratas del Caribe.

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