El patinaje artístico nació en Vigo en 1982. Merce Covelo, que comenzó a patinar con 7 años, fue una de las fundadoras del primer club y lleva 33 temporadas seguidas como entrenadora
12 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Marzo de 1982, nace el primer club de patinaje artístico en Vigo, el Carpa Viqueira. Año 2015, más de 2.000 patinadoras dan forma en la ciudad y su área metropolitana a una de las modalidades con mayor aceptación a pesar de su escasa repercusión mediática. Y durante estos 33 años, la progresiva eclosión de la disciplina ha tenido un testigo de excepción, Merce Covelo Gallego, una de las fundadoras y entrenadora del club desde sus orígenes. Una pionera que con siete años se calzó sus primeros patines con correas y que un tiempo después, para conseguir fondos para el viaje de fin de curso, se atrevió a patinar en una conocida discoteca de la ciudad.
«Cando eu patinaba dábanme clases adestradores de hockei, que era o que se facía entón. Empezaron as escolas e pola inquedanza de progresar nesa disciplina animámonos a formar un clube para meternos un pouco máis neste deporte e coñecer o tema da competición. De ahí xurdiu todo», recuerda Merce situando el génesis de la entidad. Ese fue el primer paso. El segundo, hacerse entrenadora: «A raíz de formarse o clube ilusioneime moito coa idea. Tentei formarme como adestradora, saquei os títulos, fun a moitos cursos, a facelos e a visualizar competicións. Os primeiros anos non foron nada doados porque cando comezas sempre é complicado, pero a ilusión e as gañas eran o que nos animaban a seguir adiante». Quería transmitir los conocimientos que ella no había podido recibir en su día. Con espíritu docente.
El club, y la disciplina, no solo salieron adelante, sino que comenzaron a asomar la cabeza más allá de Rande. En 1985 organizaron por primera vez un campeonato de España en Vigo. El punto de arranque para que comenzasen a caer títulos a nivel estatal. Más tarde llegarían las citas internacionales. Y de paso, una contribución importante para que Galicia se hiciese un sitio como una de las potencias de esta manifestación deportiva. «Se pensamos no percorrido de todo este tempo pódese dicir que Vigo é unha cidade que creceu. Unha cidade vinculada a patinaxe onde esta modalidade deportiva ten forza hoxe en día».
Después de tres largas décadas, no puede imaginarse su vida sin los patines a cuestas. ¿Qué es para usted el patinaje? «Unha parte moi importante da miña vida. Xa son moitos anos sobre patíns, hoxe é do que vivo logo duns anos nos que o campaxinei con outra actividade laboral». Tuvo que elegir cuando la maternidad tocó a su puerta y se quedó con la parcela deportiva «e non me arrepinto porque estou traballando nalgo que me gusta e iso é un privilexio».
Del mismo modo, y después de tanto tiempo, tiene claro cuál es el prototipo ideal de un patinador: «Requírense unhas condicions físicas importantes. Un patinador debe ter boas cualidades a nivel de flexibilidade, de forza, de equilibrio, de coordinación, tes que traballar unha serie de aspectos e aparte tes que complementalo con outras disciplinas que te converten nun patinador completo, como é o tema da danza e a coreografía». Para conseguirlo, cuenta en su equipo de trabajo con Julia Penado como coreógrafa y con Antonio Fernández, preparador físico.
No obstante, para Merce Covelo todos tienen cabida en el mundo del patinaje. Campeones y aficionados. «Nun clube hai sitio para todos, e para min todos son igual de importantes. Tanto os que chegan a un Europeo como os que se sinten a gusto facendo este deporte sen máis». Una filosofía que le ha acompañado a lo largo de este tiempo y uno de los pilares que sustentan una disciplina que asegura muchas primaveras más. «Creo que o futuro é prometedor. Hai unha boa canteira, hai moitísimos patinadores en escolas e colexios e eu confío en que moitos vaian integrándose nos clubes, que sigan practicando a patinaxe e que iso xenere un maior crecemento». Palabra de gurú.