COMERCIANTE
19 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.En una ocasión el futbolista ruso Alexander Mostovoi, el Zar del Celta, acudió a una tienda de ropa masculina en el número 130 de la calle Av. Camelias, con un compatriota tan alto o más que el mítico jugador de baloncesto Tachenko, para que le consiguiesen una chaqueta de su talla. Lo atendió Carlos Suárez Riveiro, quien aún cuenta esta anécdota, porque se trataba de un hombre muy corpulento que casi tuvo que agacharse al entrar, pero unos días después le consiguió la americana y quedó satisfecho. «Antes me la probé yo mismo y me llegaba a los pies», dice Riveiro. Un comerciante que se ha hecho a sí mismo. Lleva desde los 13 años vendiendo ropa de hombre. Tiene 58 años, está casado y con dos hijas. De trato afable y buen conocedor de las modas, en el último medio siglo ha vestido y aconsejado a medio Vigo. -No es que vistan mal, pero se despreocupan bastante. -¿Hacia dónde apuntan las tendencias actuales? -Se trata de una ropa más desinhibida, deportiva. Pero también hay trajes para cada momento social. Más allá de las modas, tiene que ir a tono con los gustos personales y la profesión de cada cual. -¿La arruga sigue siendo bella? -Depende de los tejidos, no en todos. Por ejemplo, un lino arrugado es sinónimo de belleza. -¿Somos esclavos de la moda? -No tanto, lo que ocurre es que a veces se produce un aburrimiento con una serie de artículos que tenemos en el ropero y que estamos hartos de poner, por lo que conviene cambiar de estilos y ambientes. Tampoco se trata de seguir la moda al pie de la letra. -¿Qué gente pasa por su tienda? -De todo tipo, desde algún político, como el ex alcalde Manuel Pérez, a deportistas de élite. Antes hacíamos los trajes del Celta. Incluso muchos futbolistas siguen comprando aquí, tal es el caso de Míchel Salgado, cuando viene a pasar las vacaciones, además de Gudelj o Ratkovic, entre otros. -¿Cómo visten los políticos? -Hay de todo, pero algunos no van tan bien vestidos como deberían.