Vencidos y vencedores

VIGO CIUDAD

Reportaje | Historia local El historiador vigués Antonio Giráldez explica la vida cotidiana de la ciudad durante el año 1939 en su libro «La guerra ha terminado..Hace sesenta años en Vigo»

19 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Instituto de Estudios Vigueses acaba de reeditar el libro 1939 La guerra ha terminado....Hace sesenta años, en Vigo , del historiador Antonio Giráldez Lomba. El libro es una excelente ocasión para zambullirnos en la vida de una ciudad de retaguardia que sufre la transformación derivada de un cambio de régimen basado en el valor de las armas. Antonio Giráldez explica situaciones poco conocidas como es la presencia alemana, que luego se prolongaría durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial. «En Vigo, la colonia alemana tenía un protagonismo especial, incluso después; muchos jerarcas nazis escapan hacia Sudamérica a través de Vigo y, algunos de ellos, me consta que se quedaron aquí», explica el miembro del Instituto de Estudios Vigueses. Otra de las curiosidades que incluye Giráldez en su libro es el elevado número de suscripciones populares que se suceden en la ciudad, algunas tan variopintas como la iniciada para concederle una medalla a Felipe Sánchez, comandante militar de Vigo. «Algunas eran para acercar víveres al frente de batalla, pero después, servían para demostrar la fidelidad del donante al nuevo régimen, ya que se publicaban sus nombres y sus donativos en los periódicos; así, se libraban de posibles problemas», añade Giráldez Lomba. Nombres de calles Curioso resulta recordar los nombres franquistas de las calles de Vigo y el momento en que fueron cambiadas. José Antonio por Urzaiz, Calvo Sotelo por Elduayen, Capitán Carreró por Porta do Sol, etc. Es la ciudad de los vencedores que obligan a suprimir cualquier referencia a otros idiomas que no sean el castellano, como le ocurrió a El Louvre que se vio transformado en El Lubre. La Iglesia da la bendición a los golpistas y dicta sus normas para regular la vida social, en todos sus aspectos. El libro concluye con lo que su autor denomina la ciudad de los vencidos, los que perdieron sus trabajos y sus pertenencias, e incluso sus vidas.