Suelo edificable con vistas al mar

La Voz LA VOZ | VIGO

VIGO CIUDAD

M. MORALEJO

El proyecto del auditorio genera expectativas entre las inmobiliarias que, necesitadas de suelo urbanizable, persiguen la recalificación del área industrial de Beiramar, previo traslado de las empresas a un polígono

19 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La falta de suelo edificable es motivo habitual de queja por parte de las constructoras de esta ciudad. La necesidad agudiza el ingenio, y eso es lo que le ha pasado a las promotoras inmobiliarias que le han echado el ojo a la zona industrial de Beiramar comprendida entre Casa Mar y Barreras.La insistencia de los constructores ha llegado a convencer a los redactores del Plan General de Vigo, al hacerles ver que la zona, revalorizada por el auditorio, necesita un nuevo contenido. El plan sería el siguiente: la primera línea, ocupada actualmente por empresas en terrenos de concesión portuaria, se dedicaría a zona comercial y de ocio. En segunda línea, en la calle Jacinto Benavente (por detrás de Beiramar), ocupada actualmente por empresas en régimen de propiedad, se construirían bloques de viviendas, previa recalificación del suelo.La idea, así planteada, gustó en el Ayuntamiento y también gusta a los empresarios emplazados en la zona a tratar, sobre todo a los de la segunda línea, (los propietarios de naves en Jacinto Benavente) ya que la recalificación del suelo para uso residencial elevaría considerablemente el precio del metro cuadrado y la operación facilitaría su traslado a un polígono. Las reuniones mantenidas hasta el momento indican que el proyecto va por buen camino. No ocurre lo mismo en el sector de los empresarios emplazados en la primera línea de Beiramar, ya que al tratarse de naves situadas en terrenos del puerto, la posibilidad de un beneficio económico desaparece, aunque se ha planteado a los empresarios la opción de trasladarse a un polígono industrial, en régimen de propiedad. Otro aliciente para estas empresas es la oportunidad de crecer, ya que las actuales limitaciones de espacio lo imposibilitan. Viabilidad económica Un equipo técnico estudia la viabilidad económica del proyecto. La recuperación de la fachada de Beiramar no podrá destruir ni un sólo empleo, por imperativo municipal. Por otra parte, la altura de las edificaciones será vista con lupa por la Autoridad Portuaria, contraria a que se levante una nueva barrera de cemento frente al mar. Respecto al polígono industrial que acogería a las empresas trasladadas, todo apunta a que la zona elegida está entre Matamá y Valladares. Se trata de una parcela de 800.000 metros cuadrados, calificados para uso industrial, que ya ha despertado el interés de Zona Franca.Hasta aquí la teoría. En la práctica, el proyecto queda sujeto a cambios y licencias urbanísticas, negociaciones con las empresas y a la construcción de un nuevo polígono industrial. Teniendo en cuenta que el de Valladares ha tardado ocho años en ejecutarse, las perspectivas para que el proyecto cuaje se sitúan a medio o largo plazo.