Fallece en Vigo el cura que registró a su asistenta brasileña como su pareja de hecho para que no la expulsaran del país
TOMIÑO
Ernesto Pazos ejerció más de 40 años en Tomiño y siempre negó que tuviese una relación sentimental
11 feb 2026 . Actualizado a las 18:36 h.Fue piedra de escándalo en el 2007 por inscribirse como pareja de hecho con una mujer brasileña. Él dijo que lo hizo por caridad, para que no la expulsaran del país tras caducarle el permiso de residencia. El antiguo párroco de Tebra, en Tomiño, Ernesto Pazos Chaves, ha fallecido a los 92 años en la residencia de sacerdotes de A Guía, en Vigo.
Tras apuntarse en el registro de Tomiño, el Obispado le llamó la atención y fue obediente y se desapuntó. Siempre negó que Dilma Leite Arruda, la mujer brasileña que trabajaba en su casa ayudándole en las tareas del hogar fuese su pareja sentimental. En 1997, don Enrnesto acogió a la brasileña de 56 años para que le ayudase, después de haber perdido a sus padres. Vivía solo y le costaba atender sus tareas pastorales en tres parroquias y las del hogar. La mujer le hacía la comida, le cuidaba la ropa y hacía de sacristana. Muchos sacerdotes del rural reciben este tipo de asistencia. Dilma también tenía dificultades y el párroco siempre había estado cerca de sus vecinos. En 1999, la comunidad de montes vecinales construyó un edificio social y pudo contar con una biblioteca gracias a la donación de libros realizada por el cura.
La mujer estuvo atendiendo al sacerdote durante años, pero la Brigada de Extranjería iba a expulsarla de España. Él no quería quedarse solo y, abatido a la vejez (tenía entonces 74 años), decidió apuntarse con ella como pareja de hecho. A los cinco días solicitó borrarse, después de que el obispo le advirtiese.
En la comisaría de Vigo le habían dicho que la única solución para no echar a Dilma del país era hacerle un contrato de trabajo o inscribirla como pareja de hecho. El sacerdote no podía contratarla legalmente, porque apenas tenía una pensión de jubilación de 793 euros, incluyendo una ayuda del obispado de 300 por atender tres parroquias. Y es que, tras la advertencia del obispo, el cura diocesano y jubilado dejó sin efecto la inscripción realizada en Extranjería de la Comisaría de Vigo: el 6 de octubre del 2007 caducó el permiso de residencia de la mujer y días antes se enteró de los papeles que necesitaba, uno de ellos el certificado de convivencia. Su condición de pareja solo consta entre los días del 1 al 13 de octubre. En su día, después de oficiar un sepelio, explicó a La Voz que la mujer solo se dedicaba a trabajar en su casa: «Me apunté con ella en el registro municipal de parejas para hacerle un favor».
Ayer fue enterrado en el cementerio de Tebra.