La «extraordinaria» rehabilitación de la vivienda del arquitecto vigués Xosé Bar Boo, premio Gran de Area
OIA
El COAG distingue también la ordenación del recinto del monasterio de Oia
17 dic 2025 . Actualizado a las 01:56 h.El Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) ha otorgado uno de los doce premios Gran de Area 2025 a la restauración de la vivienda particular del arquitecto vigués Xosé Bar Boo. El proyecto dirigido por Pablo Menéndez Paz ha sido valorado por el jurado como una intervención de «extraordinaria sensibilidad», capaz de preservar la esencia de un patrimonio doméstico único y de rendir homenaje a uno de los protagonistas de la arquitectura contemporánea en Galicia.
La restauración de la quinta planta del edificio del número de 27 de la calle Marqués de Valladares permitió aproximarse a la figura de Bar Boo, arquitecto tan singular como perfeccionista, no solo en el descubrimiento de los detalles constructivos de su obra, sino también en el hallazgo de objetos personales, ropa, enseres y documentación que forman parte de su legado. El proyecto, destacan los expertos, se llevó a cabo con un enfoque riguroso, buscando mantener el espíritu racionalista de la vivienda y respetando los valores espaciales, constructivos y materiales que la definen.
Las intervenciones fueron en los baños, en el vestidor y en casi casi todas las estancias, donde se restauraron elementos y se renovaron superficies que presentaban desgaste avanzado.También se pusieron piezas análogas diseñadas por Arne Jacobsen, con acabados similares para mantener la línea racionalista original y se actualizó la iluminación.
El jurado destacó la coherencia formal y conceptual de la intervención, así como el papel ejemplar del promotor, que adquirió la vivienda desde el cariño y la admiración por la obra de Bar Boo. El resultado es una restitución serena y respetuosa que reafirma el valor de la conservación frente a transformaciones innecesarias.
El reconocimiento al proyecto subraya la importancia de preservar la arquitectura contemporánea gallega y de mantener viva la memoria de figuras como Xosé Bar Boo. La restauración de su vivienda no solo conserva un espacio vital y biográfico, sino que también se convierte en un legado arquitectónico que refuerza la identidad cultural de Vigo.
Respeto en Oia
Otro de los Premios Gran de Area ha recaído en el proyecto de ordenación del recinto monacal y encuentro costero del Real Mosteiro de Oia, desarrollado por Rodríguez y Pintos Arquitectos bajo la dirección de Santiago Pintos Pena. En este caso, el jurado destaca la formulación respetuosa de la propuesta y su compromiso con la recuperación de un conjunto patrimonial singular, al tiempo que se rescata el modelo sostenible que históricamente vinculó al monasterio con la villa y su entorno.
La intervención abarca la totalidad del recinto (edificios, huertas, jardines y zonas forestales), reinterpretando este ecosistema desde criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica. El proyecto combina la conservación del patrimonio con la incorporación de nuevos usos compatibles, reforzando la relación del monasterio con el paisaje costero y con la comunidad local.
El jurado quiso resaltar también la visión y perseverancia de los promotores, que durante casi dos décadas han mantenido el compromiso de hacer viable la recuperación y gestión de este bien de interés cultural, contribuyendo a la revitalización de un enclave arquitectónico y paisajístico único en Galicia.
Los premios Gran de Area nacieron en Vigo en el año 2001 con el objetivo de poner en valor la colaboración entre arquitecto y promotor. Buscan alcanzar el mejor resultado arquitectónico y constructivo posible, convirtiéndose en una referencia de reconocimiento social para la disciplina. Debido a la expectación generada, el certamen se amplió posteriormente a las delegaciones de Pontevedra y Ourense.