Aaron Siebert, el niño de Nigrán con una orquesta en la punta de los dedos

Héctor J. Porto REDACCIÓN / LA VOZ

NIGRÁN

XOAN CARLOS GIL

El músico acaba de estrenar, a los 23 años, su primera obra sinfónica en Galicia

08 dic 2020 . Actualizado a las 01:24 h.

Es un talento precoz. Empezó a escribir música muy temprano. Nacido en Virginia en 1996, de padre neoyorquino y madre viguesa, a los 3 años Aaron Siebert Sio estaba instalado con su familia en Nigrán. Apenas un decenio después comenzó a tomarse la composición «en serio». Aunque no sabía aún qué camino tomaría, buscaba referencias: «En el mundo clásico no encajaba del todo, fuera tampoco. Siempre tenía imágenes en la cabeza e hilvanaba la música que iba saliendo». Fue así como, con solo 14 años, en el 2010, vio la película de Christopher Nolan El origen, protagonizada por Leonardo DiCaprio, y quedó fascinado no por los actores o la historia sino por su banda sonora, obra de Hans Zimmer, un afamado autor en la industria hollywoodiense.

Le sedujo cómo combinaba los sonidos. Enseguida empezó a indagar el funcionamiento de las herramientas de la orquestación virtual, y cómo se ha desarrollado esa tecnología en gran medida gracias al cine. Estudió cómo trabajaba Zimmer: graba los instrumentos y mediante aplicaciones informáticas los puede tocar después con el piano: «Tienes una orquesta en la punta de los dedos. No hay límite de instrumentos, controlas el volumen, no hay presupuestos... La mezclas y la manipulación elevan la creatividad a un nivel totalmente nuevo». A sus 14 años, Siebert intuyó ya «el futuro, hacia dónde va la música». Y se impuso un desafío íntimo, trabajar con Zimmer.

Cuatro años después llegó a Nueva York para estudiar con el compositor y profesor compostelano Octavio Vázquez, con cuya música se sentía identificado. «Buscaba maestros, cada uno tiene su forma de entender la música y la suya me gustaba».