Mos y Redondela se disputan un campo de fútbol y una urbanización

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO / LA VOZ

MOS

Oscar Vázquez

El conflicto de lindes por el miliario romano se extiende a toda una franja

19 mar 2026 . Actualizado a las 20:09 h.

El conflicto de lindes entre Redondela y Mos por un miliario romano afecta también al campo de fútbol de Guizán y a una urbanización de casas en la zona de Cartas. Ambos municipios se disputan un franja que tiene unos 46 metros en su parte más ancha y seis en la más estrecha, según Cándido Vilaboa, presidente de los comuneros de Vilar de Infesta.

La tira de terreno va desde la pieza del siglo II hasta el aeropuerto, del que está separado un kilómetro, y desde la piedra a hacia Os Valos a los largo de tres kilómetros. Del trazado de los límites dependen las licencias, la explotación de los terrenos y los alquileres subsiguientes a las comunidades de montes. «La línea actual pasa por medio de tres casas y también hace que el campo de fútbol de Guizán este en terreno de Vilar de Infesta», cuenta José Manuel Lago, vicepresidente del Consello Parroquial de Vilar.  Mos, supuestamente, desplazó el límite del municipio a lo largo de la franja eliminando los hitos de menor tamaño. Vilar reclama que se modifique la linde y se geolocalicen las líneas para que no se pueden alterar. Los vecinos lo que reclaman, por encima de todo, es que el miliario sea compartido.

El Concello de Mos esta dispuesto a mover los marcos unos metros, acercándolos a la famosa piedra que separaba Guizán, Louredo y Vilar de Infesta, pero siempre que el miliario quede dentro de su territorio. El concejal de Patrimonio del concello de A Louriña, Leo Costas, asegura que «el miliario no forma parte de la separación, sino que sigue estando dentro de Mos». Señala que ellos se rigen por las normas subsidiarias de planeamiento. Como no hay acuerdo sobre los puntos de deslinde del terreno se ha encomendado a un técnico experto, un topógrafo, que analice varios documentos que van a ser decisivos: las líneas que trazó el Instituto Geográfico Nacional en 1940 y los documentos de planeamiento urbanístico de Mos. Este Ayuntamiento no aprobó en pleno en 1940 este levantamiento. En 1984 habían desaparecido las piedras de señalización.

«El Concello de Mos y el de Redondela estamos conformes en llegar a un acuerdo que va a dirimir un experto que ha sido escogido por técnicos de los dos ayuntamientos que conocen la materia. Es una persona independiente», afirma el concejal de Patrimonio mosense. La alcaldesa redondelana, Digna Rivas (PSOE), señaló tras el encuentro con su homóloga mosense, Nidia Arévalo (PP): «Queremos darlle solución a este conflicto». En tres meses tiene que estar listo el dictamen encargado por ambos concellos. ¿Qué ocurre si el informe no se acata? En ese caso, la palabra definitiva la tendrá el Instituto Geográfico Nacional, según recalca Leo Costas.