El rayo que visitó Mos

L.Míguez

MOS

Vecinos de Petelos sufrieron los destrozos en el tejado y en el sistema eléctrico de su vivienda después de que la descarga de la tormenta cayera sobre una vivienda

27 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Dende as seis da mañá, xa non durmimos mais». En la vivienda de Emi Estévez, en Petelos, Mos, ayer fue noche de vigilia. Después de que un rayo sacudiera una de las casas de la finca, nadie pudo conciliar el sueño. «Escoitábanse moitos lóstregos. Pero de repente un caíu mais preto e cando saímos, o cadro eléctrico botaba fume e había tellas por toda a finca. O meu cuñado, que era o que estaba dentro da casa, estivo sen falar tres horas, polo susto», recordaba la joven junto a la vivienda, que ayer ya había recuperado su techo. Pese a que no hubo daños personales, los materiales no eran pocos.

Al tratarse de una vivienda vieja, se resintieron hasta los cimientos cuando fue atravesada por un rayo, sobre las seis de la madrugada. En cuanto fueron conscientes de la gravedad de la situación, alertaron al servicio de emergencias del 112.

Cristales de espejos y ventanas acabaron hechos trizas, las lámparas imitaron el efecto, el sistema eléctrico se quemó y dejó su huella negra sobre las paredes, dejando a toda la finca sin teléfono ni luz, una de las televisiones se convirtió en añicos y la lluvia se coló por todos los huecos. Incluso aparecieron grietas en las paredes, como consecuencia de la fuerza de la descarga. Para valorar los daños en el edificio se acercaron de madrugada miembros del parque de bomberos comarcal de O Porriño, que estudiaron el riesgo de derrumbe de la edificación y se aseguraron de que las chispas no iniciaban ningún fuego. «As caixas de conexión ó teléfono saltaron todas, estivo o electricista por aquí pero na casa afectada está complicado. Na outra se puido arreglar», recordaba la mosense. Por suerte en la edificación afectada solo vive de forma habitual una persona, puesto que las otras cinco que residen en el barrio de Barro lo hacen en la casa nueva de piedra que está a pocos metros.