Días de aniversarios variopintos

La Voz

MOS

La Mirilla

03 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Se cumplen este curso. Con tal motivo, ayer hubo celebración. Fue una jornada especial, y no sólo porque visitaran el centro Anxo Quintana y Corina Porro a quienes, dicho sea de paso, les cayó un chaparrón vecinal a propósito del Plan General. Y los que les quedan mientras no haya acuerdo. Bueno, a lo que iba antes del paréntesis de lluvias torrenciales, la Escola rendía ayer homenaje a profesores, voluntarios, colaboradores y, por supuesto, alumnos. Más de 95.000 de éstos últimos, que se dice pronto, han pasado por sus aulas a lo largo de las tres décadas. Si es cierto aquello de que el que primero da, da dos veces, la Escola de Formación Social suma una larga ristra de veces. Por ejemplo, fue una de las pioneras, allá por el año 1978, a la hora de impartir clases de gallego. En cuanto al cuadro de cursos, pocos centros ofertan más. A día de hoy cuenta con 95. Los hay para todos los gustos y necesidades, desde gerente de empresa de economía social a publicidad y promoción de ventas, pasando por animador sociocultural o gestor de pequeñas y medianas empresas. Tantos años y tanto trabajo han merecido algunos reconocimientos, como el del Concello en forma de Premio Reconquista al trabajo social (1983) o el Premio Fernández Laborre (1980) por un estudio sobre el Estatuto de Autonomía de Galicia. Los trece de Queen O los doce más uno que dirían los supersticiosos. Los cumple este sábado la macrodiscoteca de Mos. Con tal motivo, va a echar la casa por la ventana. Y no sólo en el apartado musical, garantizándose con un cartel ad hoc los chillidos nerviosos de las jovencitas. También en el económico. Agarrándose al concepto de que mimar al público es la base del éxito, se han puesto a ello invirtiéndo términos. Esto es, son los cumpleañeros y no los invitados los que hacen los regalos. Así, tres de las personas que asistan esa noche a la fiesta estrenarán coche. Y, como en la Lotería Nacional, todos los números entran en el bombo. Sólo hace falta un poco de suerte. De la parte musical se encargarán Sergio Riveiro, ganador de la última edición de Operación Triunfo; Diego Martín, artista revelación del año por obra y gracia de su Déjame verte, y el mediático Miguel Ángel Muñoz, el mismo que empezó luciendo torso en las clases de baile de la academia televisiva que dirigía Lola Herrera, que luego se subió a Upa Dance y que ahora se ha sumado a la nómina de Mis adorables vecinos. Por si alguna jovencita temiera o temiese quedarse sin ver de cerca a su ídolo, que sepa que las entradas ya están a la venta. Y que sea lo que Dios quiera.