El auditorio de la capital acogió un año más los actos incluidos en la celebración del Día do Orgullo Gaiteiro. La sexta edición empieza a afianzar una cita que ha encontrado no solo el lugar y el momento en el que celebrarse, sino también su filosofía. De la mano de la asociación Gomes Mouro, la tarde de ayer tuvo en la capital un claro acento a tradición y a música popular. Los actos se iniciaron con un programa de radio en directo que dio paso a la actuación de Xabier Blanco . El maestro gaiteiro, natural de Moaña, sabe sacar sonido de cualquier objetivo y hacer música, aunque no se encuentre sobre un escenario. Además es artesano y dedica parte de su tiempo a restaurar instrumentos tradicionales. Las personas que se acercaron hasta el auditorio pudieron disfrutar de un espectáculo diferente que tiene como principal objetivo el de poner en valor las tradiciones musicales. Junto a Blanco, actuó el grupo de pandereteiras Os Muiños de Oliveira, creada en 1991. Pero los verdaderos protagonistas tenía otros nombres. Por una parte se premió al músico de toda la vida en la figura de Faustino Luis Seoane , gaiteiro y artesano nacido en la localidad de Canizo en A Gudiña en 1924. No es la primera vez que la figura de Seoane es recocida. Ya en los años cincuenta del pasado siglo, uno de los musicólogos más afamados del mundo, el norteamericano Alan Lomax, viajó hasta A Gudiña para conocer de primera mano el trabajo del ourensano. Recibió su merecido premio y homenaje en el día de ayer junto a los dos historiadores Dorothé Schubarth y Antón Santamarina . Tras lo premios y menciones especiales, la fiesta de la música popular y tradicional terminó con una cena, como también manda la tradición.