El río Miñor da un respiro a Gondomar tras una noche difícil

P.R. GONDOMAR / LA VOZ

GONDOMAR

Antía Cogolludo

El agua inundó toda la zona de la plaza de abastos al coincidir el desbordamiento con la marea alta. El alcalde de Gondomar, Francisco Ferreira, pide a la Xunta que declare el nivel dos de emergencia y que se valore suspender las clases

28 ene 2026 . Actualizado a las 01:16 h.

Ha sido una noche difícil en Gondomar. La fuerte crecida del río Miñor ha inundado parte del centro urbano del municipio al coincidir el desbordamiento con la marea alta. Los vecinos y las autoridades han estado monitorizando de madrugada la zona para evitar que se inunden garajes y establecimientos. Esta mañana la situación ha mejorado y el caudal, por ahora, da un respiro. El río continúa desbordado, pero ya está más lejos de las línea de viviendas. Ayer por la noche, el agua llegó a la altura de la plaza de abastos y a la de varios comercios. Un vídeo de una vecina muestra como en esa zona la corriente del río cubría por los pies. 

El alcalde de Gondomar, Francisco Ferreira, que anunciaba ayer la declaración de la emergencia municipal ha solicitado hoy en un vídeo a la Xunta de Galicia la declaración del nivel dos de emergencia y, también, ha insistido en que se valore en suspender las clases. El Concello también ha activado el plan de actuación por riesgo de inundaciones para prevenir males mayores. «Sinalizamos as rúas e retiramos os vehículos en zonas susceptibles de ser inundabables e, agora, pedimos a colorabación da Xunta de Galicia para dotar ao GES e a Protección Civil non teñan ningún problema á hora de afrontar as incidencias».

El río Miñor desbordó ayer al mediodía en Gondomar. A media tarde el agua  ya inundaba todo el espacio de las pistas deportivas del Parque das Cercas y el alcalde indicaba que la situación es «alarmante». En Gondomar llevan años esperando una solución definitiva a estas inundaciones recurrentes, pero el Concello y la Xunta continúan sin llegar a un acuerdo. En el 2012, Augas de Galicia propuso un plan de 2,1 millones de euros que nunca vio la luz debido, según el organismo autonómico, a la «demora na posta a disposición por parte do Concello dos terreos e a negativa municipal de realizar desvíos de tráfico».

En julio del año pasado, Augas de Galicia anunció la remisión de un nuevo plan al Concello, valorado en 3,5 millones de euros (un 62% más que el presupuesto de 2012). Tras el anuncio, el alcalde, Francisco Ferreira, denunció haberse enterado de la propuesta por los medios de comunicación y subrayó entonces que el gobierno local seguía a la espera de una visita técnica para precisar el alcance de las obras, los plazos de ejecución y el proceso de negociación con los propietarios de los terrenos necesarios. Más de medio año después, ni el Concello ni Augas de Galicia han comunicado avances significativos en el desarrollo del proyecto.