Alumnos de Crecente, obligados a caminar varios kilómetros desde que el microbús no pasa por Tixosa Seis kilómetros es el recorrido que todos los días deben caminar varios niños de Crecente para poder acudir a sus clases. Este trayecto lo vienen repitiendo desde hace más de una semana, cuando el microbús que habitualmente los recogía y los acercaba hasta la PO-400, decidió dejar de realizar esta ruta ante el mal estado en que se encuentra el vial que comunica Padrosos con Rebordechán. Un efecto más de las graves carencias de comunicación que padece la zona y que, al final, repercute en los más pequeños
04 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.S. QUEIMALIÑOS CRECENTE. Corresponsal Desde hace más de una semana varios niños del concello de Crecente tienen que andar varios kilómetros para acudir diariamente a sus clases. Todo se debe al mal estado en que se encuentra la carretera que comunica Rebordechán con Padrosos, pasando por Tixosa y que ha llevabo al microbús que realizaba este recorrido a suspender el trayecto. Este microbús se encargaba de acercar a los alumnos hasta la carretera PO-400, donde eran recogidos por un segundo autobús que los acercaba al colegio. Una suspensión que obliga a los chavales a bajar y subir a pie un total de tres kilómetros en cada sentido. En concreto, los más afectados son cuatro niños que viven en Tixosa, aunque la situación también repercute en otros estudiantes cuyas viviendas se encuentran en esta zona y que se ven obligados a caminar hasta la parada de la PO-400. Una de las madres, Marisol Rodríguez, que como todos los días desde hace una semana acudió ayer a recoger a su hijo, señalaba que desde que se anuló la línea del microbús los niños tienen que andar 20 minutos de ida y veinte de vuelta, los que les obliga a levantarse antes de las siete de la mañana. El presidente de la asociación de vecinos de Rebordechán, Ramón Lourido, explica que esta situación es sólo una consecuencia más del problema de incomunicación que se sufre en esta comarca que para nada «concorda cos tempos en que vivimos». Afirman además que desde la Consellería se responsabiliza de esta situación al mal tiempo de los últimos meses, sin embargo el problema radica en la falta de planificación a la hora de construir el vial, que carece incluso de canalización.