El santuario galaico-romano de Cangas se deteriora a la espera del plan de musealización, mientras los coches peregrinan a diario hasta la caracola
01 sep 2021 . Actualizado a las 01:09 h.El atractivo de O Facho como lugar de peregrinación sigue en aumento. Los lugareños no recuerdan colas como las de este verano, especialmente durante los fines de semana, para disfrutar de este mágico enclave de la Costa da Vela. Las vistas sobre las bocanas de las rías de Pontevedra y Vigo no dejan a nadie indiferente, pero la imposibilidad de disfrutar del entorno inmediato, tampoco. La afluencia de visitantes al lugar pone el acento sobre la falta de mantenimiento y seguridad del yacimiento.
El único santuario galaico-romano de Galicia está siendo reconquistado por la vegetación. Dos años después de que se invirtieran 257.000 euros y seis meses de trabajo, tras la firma de un convenio entre la Diputación, el Concello de Cangas y la comunidad de montes de O Hío, lo más visible es la maleza, con el potencial impacto sobre el conjunto.
La octava campaña de excavaciones del castro de O Facho, que acabó en diciembre de 2018, superó las mejores las expectativas. Se centró en parte elevada, en un ámbito de 1.300 metros cuadrados donde se rehabilitaron una veintena de estructuras y aparecieron unas 3.600 piezas, entre las que destacaron cuatro monedas del siglo IV antes de Cristo, una pieza romana de collar azul de pasta vítrea, fragmentos de varias ánforas béticas e itálicas del siglo I antes de Cristo y un importante número de cerámicas de entre los siglos IV y I antes de Cristo.
Esa actuación de la Diputación, en el marco del protocolo firmado con el Ministerio de Fomento para la puesta en valor de los yacimientos galaico-romanos de la provincia, promovía la consolidación del conjunto para que O Facho tuviese un museo al aire libre de unos 2.200 metros cuadrados consolidados. Se anunció que el Ministerio de Fomento presentaría la propuesta de musealización en el 2019. A día hoy, no se ha materializado, con el consiguiente impacto sobre la actuación que ya acometió la Diputación.
Al conjunto le faltan medidas de protección, pese a su declaración como bien de interés cultural (BIC) en el 2013. Un paseo por el entorno, donde cualquier actuación obliga a disponer de autorizaciones sectoriales como las de Patrimonio, lo demuestra. El mal estado de las pasarelas de madera, que están rotas y con puntas en varios sitios, frustra aún más las pretensiones de las administraciones local y provincial.
El grupo municipal del Partido Popular en Cangas llevó a pleno, el mes pasado, una moción encaminada a instar a la Diputación provincial y al Gobierno a que acometan la musealización pendiente. «Cuanto más tarde, más deteriorado estará el entorno. Consideramos que es urgente acometer la puesta en valor del yacimiento», denuncia el grupo de la oposición. La alcaldesa, Victoria Portas, mantuvo la semana pasada una reunión en la Diputación en la que se abordó la situación del castro. No ha trascendido ningún nuevo organigrama de trabajo.