Rosana Calvo, el arte de comunicar la vela

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

BAIONA

M.MORALEJO

El Monte Real de Baiona cambió el sentido de transmitir su deporte con mensajes menos técnicos y más atractivos

03 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El Monte Real Club de Yates de Baiona nació en 1965 de un modo oficial, pero la historia y la tradición de un mundo como la vela no le impidieron a la entidad descubrir que la comunicación era un aspecto fundamental para venderse en el presente. Los tiempos del nodo han pasado a la historia y en la era de la comunicación digital, tenían que cambiar su manera de transmitir: menos técnica y más simple y atractiva. Por eso contrataron a Rosana Calvo Diéguez (Barcelona, 1981), la persona que desde hace ocho años no solo se dedica a la redacción de notas de prensa, sino que entre sus tareas también aparece todo lo relación con la organización de eventos, los actos protocolarios, las presentaciones y las ceremonias de entrega de premios. Todo cuidado al detalle para que la entidad se haya convertido en referencia en los últimos años.

Después de estar vinculada a la Radio Galega durante una década, y con un año de tránsito en el que decidió renovarse con un máster en márketing digital y un posgrado en protocolo, a Rosana le surgió la oportunidad de trabajar para el Monte Real Club de Yates de Baiona. «Nunca fixera gabinete nin sabía de vela», recuerda la periodista, que dio el perfil de lo que lo buscaban en la histórica entidad. La entrada fue un cambio radical, porque el club encontró un escaparate con una persona que comenzó a «comunicar vela». Era el mes de abril del 2014.

Desde entonces, Rosana asume todo el trabajo mediático de la entidad. No solo las notas de prensa y las fotos, sino que es la responsable de organizar los eventos de cada una de las regatas o actividades, encargándose también de su presentación y de elaborar los discursos. Los temas de protocolo y las presentaciones de las entregas de premios se añaden y forman parte de su cartera. «Quitando vídeo, do resto encárgome de todo salvo en regatas grandes nas que é imposible», precisa. Las redes sociales también forman parte de su competencia. «Cando eu cheguei non se facía nada de redes, pero eu creo que é básico».

Rosana admite que cuando comenzó no tenía conocimientos de vela, pero sí tenía relación con el deporte, en concreto con el baloncesto (era ala-pívot), llegando a jugar con la selección de Santiago, su ciudad de residencia hasta que se mudó a O Porriño en donde vive ahora.

La de Baiona fue una apuesta por la comunicación que se traduce en su presencia en los medios con el consiguiente retorno para una entidad que toca todos los frentes. «Creo que se notan os clubs que teñen xente de comunicación e que saiban de comunicación. Eu tiven a sorte de estar do outro lado, sei o que queren os medios e non é o mesmo a necesidade dun xornal que dunha radio ou a tele. Eu creo que esa é a mellor baza que lle podía ofrecer», señala.

En ese sentido, el Monte Real no solo se ciñe al día a día, sino que también recopila efemérides y realiza reportaje de hechos que marcan la historia de la entidad. En este 2022 Rosana elaboró una recopilación de la Regata del Descubrimiento que cumplía 50 años, también un complejo estudio del medio siglo de vida de la clase optimist en Galicia, en el que contó con la colaboración de Javier de la Gándara. «Son cousas que esixen moito tempo, tempo que non teño habitualmente porque temos moito choio».

Porque organizar una regata no es solo estar al pie de pantalán todo el fin de semana o salir al agua a sacar las fotos, sino el trabajo previo, desde los dosieres para los patrocinadores hasta el propio contacto con los medios. «Por cada regata, 15 días non chos saca ninguén». Como ejemplo, los últimos días los dedicó a cerrar el Príncipe de Asturias —el dosier supera ya el millar de páginas— y el Campeonato de España de J80 y ahora ya está enfocada en la final del Campeonato de España de cruceros y la liga de invierno.

Con el paso del tiempo, además de difundir la obra del Monte Real, también ha ido adquiriendo conocimientos de vela. «En comparación con cando entrei, controlo moitísimo máis; pero tamén o que se busca é facer as noticias máis atractivas e non contar tantos detalles técnicos nos que a xente se poida perder. Sen quedar como simplistas, tratamos de contalo todo para que a xente o entenda. Que todo sexa máis accesible», disecciona.

La periodista forma parte de una pequeña estructura de profesionales que han llevado al club de Baiona a uno de sus momentos más álgidos de la historia reciente. El local del Monte Real, de corte clásico, rezuma historia, pero el club ha sabido reciclarse pese a contar con una nómina de personal relativamente corta. «A xente valora moito o noso funcionamento interno, en especial o tema de mariñeiría. Logo das regatas, facemos cuestionarios e todos os departamentos funcionan moi ben, a xente valora moito o persoal do club, que sempre estamos a disposición da xente. En todas as enquisas aparecen iso».