Postres del Nuevo Mundo

Alejandra pascualó. vázquez

BAIONA

Oscar Vázquez

Baiona recupera después de 500 años el Pan do Forno dos Clérigos

28 feb 2020 . Actualizado a las 13:11 h.

Es un secreto a voces que Galicia puede ser descubierta por su cultura gastronómica. Las calles del casco viejo de Baiona, en los días que regresan a la Edad Media, se llenan de gente al calor de las brasas en las que se asan chorizos, costillas, brochetas o criollos, además de tartas, pasteles, filloas o cañitas que hacen la boca agua. Pero hay dos postres emblemáticos de esta celebración que dan fama a la repostería de la villa. Uno de ellos es la tarta de Sarmiento, gloria de cualquier degustación, recuperada en el año 2004 por Alberto Gándara, el primer panadero artesano de O Val Miñor, procedente de una familia pegada a la tafona. De hecho, su bisabuela Palmira Almeida fue la artesana que recuperó la receta de la tarta de Sarmiento. «Ella ya acudía a lo que se conocía como la plaza de la Fruta a vender pan. Fue ahí donde conoció a una monjita que le transmitió la receta de este postre, propio de la época de Pinzón. Gracias a mi bisabuela hoy en día conocemos esta receta tan nuestra».

Pero en esta edición, la joya gastronómica será el Pan do Forno dos Clérigos, una delicatessen de más de 500 años de tradición. La historia cuenta que esta bolla de pan, junto a 840 maravedís anuales, fueron el pago que Vasco Afonso, mercader de Baiona, pagó a la iglesia colegiata en 1493 por el arrendamiento de su finca en Panxón. Y su comercialización, desde entonces, perduró hasta 1860.

Fue una investigación del historiador Anxo Rodríguez e incentivada por Alberto Gándara la que descubrió la receta de este pan de 1493, el cual se horneaba, junto con la tarta de Sarmiento, en una panadería de esa época llamada O Forno dos Clérigos, de donde toma el nombre, ubicada en lo que ahora se conoce como calle Ventura Misa.