Baiona ya cuenta con una solución para resolver el acceso de personas con movilidad reducida a la Casa Consistorial. Una silla oruga que se acopla a una silla de ruedas permite a los usuarios poder desplazarse sin ninguna dificultad por las escaleras.
El edil de Accesibilidad, Policarpo Vilar Misa, ha sido el encargado de probar y elegir el método que mejor se adecuaba a las características del edificio. El nuevo aparato funciona con baterías recargables y se puede transportar a otros edificios públicos con barreras arquitectónicas. Los usuarios necesitan que otra persona lo maneje. Funcionarios municipales se están familiarizando con su uso. Ayer mismo lo probaba, Policarpo Vilar, que gracias a esta adquisición podrá participar en las reuniones del gobierno local y acceder al salón de plenos sin que le tengan que izar a mano para salvar las escaleras. «Es muy seguro», manifestó este representante.
La oruga se queda bloqueada en caso de que presente algún fallo. Por su diseño, es imposible que pueda caerse. El usuario va además atado con un cinturón de seguridad. El Ayuntamiento ha adquirido además una silla de ruedas como elemento complementario, por si la pudiera necesitar para subir con la oruga algún vecino que entre en la Casa Consistorial con un bastón o con muletas. Policarpo Vilar ya piensa en su próximo objetivo: crear un acceso adaptado en la biblioteca municipal, consistente en la creación de una rampa desde la parte de arriba para evitar las escaleras.