Entrevista | Chita Lemos González La costurera prepara en su taller de la calle Santísima Trinidad la colección que presentará en el desfile medieval el día 19
08 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a fiesta de la Arribada ha hecho que las costureras de Baiona se hayan especializado en la confección de trajes de época medieval. Estos días trabajan intensamente para poder atender a todos sus compromisos. La creatividad de estas profesionales, pero siempre con el rigor histórico como telón de fondo, podrá comprobarse el domingo de la próxima semana en el tradicional desfile de vestidos medievales que organiza la asociación de amas de casa. Una de las diseñadoras que mostrará sus creaciones es Eulalia Isabel Lemos González. Chita posee su taller en la calle Santísima Trinidad, 18, pero que estos días trasladará sus trajes a un local cerca del Consistorio. -¿Como lleva los días previos al desfile medieval? -Con muchísimo trabajo. Estos días no paramos. Hay que adaptar los trajes a los modelos que van a participar en el desfile y es algo muy laborioso. -¿Cuántos modelos va a presentar? -Voy a mostrar 32 trajes. Tengo 16 modelos que van a desfilar cada uno con dos trajes. Es una muestra del trabajo que vengo haciendo desde que comencé a coser para la fiesta de la Arribada. A estas alturas ya he elaborado más 200 vestidos de época . -¿Qué prefiere, vender o alquilar? -Hasta el año pasado prefería alquilarlos y mucha gente quiso comprarme trajes pero me negué. Me daba mucha pena deshacerme de ellos. Pero este año ya los voy a vender porque tengo muchos y ocupan demasiado espacio en mi casa. -¿A los vécinos cómo les gusta salir a la calle durante la Arribada? -Hay a quien le gusta ir de campesinos con trajes muy sencillos, pero a la mayoría les encanta ir muy elegantes, de princesas o galanes. La moda en la fiesta de la Arribada es ir elegante. -¿Y le da mucho trabajo elaborar los trajes? -Un buen traje me lleva hacerlo dos días largos. Yo hago las pasamanerías todas a mano, es muy raro que utilice la máquina para hacer este trabajo, y eso son muchas puntadas. Lo más importante es utilizar telas de primera calidad, que no se arruguen y que hagan que el traje dure mucho tiempo. -¿En qué se inspira? -En los libros y algunas revistas hay modelos que nos dan una idea de cómo eran los trajes durante la época medieval. Los hago sobre todo pensando en la Arribada, pero también me han venido clientes pidiéndome trajes para otras fiestas medievales, como por ejemplo la de Rivadavia. -¿Dónde se pueden adquirir sus trajes? -Ahora estoy en mi casa de la calle Santísima Trinidad, pero aquí arriba está un poco a desmano y no viene mucha gente. Por eso, la próxima semana, y hasta que termine la Arribada, me moveré a un local en el número 21 de la calle Lorenzo de la Carrera, cerca del Ayuntamiento. Pienso que allí pueden tener más salida los trajes, porque aquí poca cosa, se acerca poca gente. -¿Es un negocio rentable para las costureras? -Se saca algo pero tampoco es para tanto. Invertimos mucho dinero en comprar las telas para que sean de primera calidad. Los trajes también nos dan mucho trabajo hacerlos. Durante todo el año vamos haciendo algo, pero sobre todo durante los últimos meses el trabajo se intensifica y, con el desfile, es como volver a empezar de nuevo.