Más de 7.000 personas, según la organización, se acercaron a la carpa para disfrutar de la cita gastronómica este fin de semana
28 abr 2008 . Actualizado a las 11:31 h.En su sangre, asada o en empanada. Ayer en la Arbomostra las raciones de lamprea no dejaban de servirse por docenas en todas sus variedades. El buen tiempo animó a que miles de personas se acercaran hasta el municipio para disfrutar de este manjar del Miño, cuya temporada se cierra en la parte alta del río en mayo.
Los asistentes consiguieron superar el calor bajo la carpa de 3.000 metros cuadrados instalada por el Concello para el evento. En ella disfrutaron de los vinos de la comarca y del pan de maíz, una novedad en el evento gastronómico que este año se quiso potenciar como acompañante ejemplar de la lamprea. Por solo siete euros los asistentes pudieron degustar este ciclóstomo y llevarse de recuerdo un plato de barro.
Como en las otras 47 ediciones anteriores, la receta de mayor éxito fue la del estilo Arbo, aunque para los adeptos a otros gustos gastronómicos la muestra ofrecía también productos del cerdo y otras delicias asadas.
Probar miel artesana o dulces de la zona fueron algunas de las otras posibilidades que tuvieron los miles de asistentes, que pudieron entrar en la carpa. En total se vendieron cerca de 4.000 pases a lo largo de todo el fin de semana, aunque desde la organización aseguran que fueron muchos más los asistentes, cerca de 7.000, puesto que muchos acudían con invitaciones o cedían su entrada del día anterior.
Además de la Arbomostra, los asistentes pudieron disfrutar de los puestos de ropa y comida que se repartían por el centro del municipio y de mucha música. Desde primera hora de la mañana se pudieron escuchar las notas de la banda de gaitas y pandereteiras Tralovalo y la asociación folclórica Andarela. A partir de las 12.00 repitieron actuación dando un concierto.
Tarde musical
La tarde estuvo igual de animada gracias a la charanga Apeles y l concierto que dio la banda de música Unión musical de Valladares en el auditorio del centro multiusos. Ya por la noche, los vecinos de Arbo y de los municipios aledaños pudieron divertirse con la verbena, que estuvo amenizada por las orquestas América y Panorama. La edición 48 de la Festa de Arbo, una de las citas gastronómicas más antiguas de Galicia, se cerró como es habitual con una tirada de fuegos artificiales a cargo de la pirotecnia La Gallega. La siguiente oportunidad de degustar lamprea será en verano, con la fiesta de su variedad seca.