El derribo de la plaza de Lugo depende del consenso entre placeros y concesionaria
A GUARDA
A El traslado de los placeros del mercado de A Guarda a la estructura provisional de la plaza de Pontevedra podría sufrir retrasos, según se desprende de la postura del Ayuntamiento, que ayer anunció que exigirá a la concesionaria del nuevo mercado que la transición se haga «con el mayor consenso posible». En principio, los comerciantes debían abandonar sus puestos de A Guarda el día 16, «pero las condiciones del nuevo mercado de la plaza de Pontevedra no son adecuadas», explicaron los vendedores. Abrir ahora la negociación significaría, en la práctica, una probable demora. «Transitoria» Desde los salones de María Pita se indicó, sin embargo, que en este diálogo «es necesario partir de la base de que es una estructura transitoria, y que el nuevo mercado de la plaza de Lugo tendrá condiciones muy ventajosas». Los placeros, por su parte, se reunirán hoy para acordar la postura a mantener mientras no cambien las condiciones de la nueva plaza. «No tenemos sitio, no hay espacio ni para trabajar ni para que pase la gente», aseguró Ramón Farto, uno de los vendedores afectados. «El nuevo local está mal acondicionado. Nos prometieron dos plantas, una para los vendedores de carnes y pescados, y otra para el resto. Ahora resulta que vamos todos en la superficie que, en principio, estaba destinada a la carne y al pescado», explica Santiago Fraga. «Nos ponen placas de aglomerado completamente antihigiénicas, y no tenemos sitio para organizar ni la caja. Hay que recordar que no vamos a estar aquí tres meses», aseguró.