25 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.
La autovía acabó con los bocadillos. Aquellas barras reventadas de emparedados de jamón de A Cañiza ya son historia. Los coches ya no atraviesan el pueblo y los conductores sacian el hambre en áreas de servicio en serie. Pero A Cañiza ha sabido reconvertirse. Ahora venden el jamón entero y ofrecen cocido familiar. Es lo que se llama hacer de la necesidad virtud.