Antía López, primera entrenadora de un Vigo Rugby de vuelta en categoría nacional: «Es un reto que impone»

LA VOZ VIGO

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La entrenadora del Vigo Rugby Antía López.
La entrenadora del Vigo Rugby Antía López. XOAN CARLOS GIL

La técnica, procedente de la cantera del propio club, forma tándem con Vicente Prieto

10 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Antía López Saqués (Santiago, 1993) se ha puesto al frente del equipo sénior masculino del Vigo Rugby, que está de vuelta en categoría nacional y este sábado (17.00 horas) encara su primer partido en casa, frente a Os Ingleses, en la tercera jornada. Lo ha hecho formando tándem con Vicente Prieto, Tito, y convirtiéndose en la primera mujer con esta responsabilidad en la entidad viguesa, que también tiene una cabeza visible femenina en la presidencia, Berta Álvarez. «Lo afronto con muchas ganas e ilusión. Cuando nos lo propusieron a Tito y a mí, todavía no sabíamos que el equipo iba a estar en categoría nacional. Le dimos una vuelta y aceptamos porque nos hacía mucha ilusión entrenar al sénior del club. Después, llegó lo de nacional, que supone un reto más», cuenta la técnica.

Destaca lo especial que es compartir esta experiencia con Prieto, pues llevan dos temporadas entrenando juntos al M18 y ha «disfrutado muchísimo con él». «Nos compenetramos muy bien y nos complementamos, y eso me da mucha confianza para afrontar esta etapa», dice. Aparte de que tienen «un grupazo de jugadores maravillosos, con muchas ganas» y algunos de los cuales ya ha entrenado en categorías inferiores, por lo que seguir acompañándoles le hace «especial ilusión». «Soy consciente de la responsabilidad que supone, pero estoy muy bien rodeada para afrontarla», ahonda.

Comenzó a entrenar a los 19, cuando se lo propusieron desde el club y ahora tiene 33 años. «Comencé con los más pequeños, en sub-6 y sub-8, donde estuve bastante tiempo. Después pasé a M14 y, en las dos últimas temporadas, entrené al M18 junto a Tito. Ha sido un recorrido progresivo, en el que he ido aprendiendo con cada categoría», comenta destacando la satisfacción de verlos crecer, progresar y reencontrarse con algunos ahora en el primer equipo. «Durante estos años, he seguido formándome y en enero empezaré un nuevo curso para avanzar en la titulación. Tengo ganas de seguir aprendiendo y preparándome para esta etapa», subraya.

Aunque no tiene constancia de otras mujeres que entrenen a conjuntos masculinos sénior —sí de base— y para ella es «un reto que impone», al mismo tiempo se lo toma como «un equipo más» y se siente «muy cómoda». «No hay mucha diferencia entre chicos y chicas en este aspecto y disfruto mucho entrenándolos», afirma. Pero no pasa por alto que la mayoría de los jugadores «no están acostumbrados a tener una figura femenina en el rol de entrenadora» a estos niveles. «Ya son adultos como tú y a veces no sabes qué esperar. Pero juega a mi favor que muchos ya me conocen y me siento cómoda e incluida, como una más».

Para el club, dice López, el regreso a la categoría nacional después de varios años supone «una alegría enorme». «Volver y hacerlo con un equipo formado por jugadores de la cantera tiene un valor especial. Hay mucho trabajo detrás, de mucha gente que ha seguido formando jugadores y apostando por el club durante estos años», valora. Para el plantel es «una oportunidad de seguir creciendo, conocer otra exigencia y ver hasta dónde podemos competir. Y para quienes vienen por detrás, es bonito ver que pueden hacer ese recorrido desde la escuela», enfatiza. Ella confía en el proceso y cree que pueden conseguir la permanencia si los jugadorres «confían en ellos mismos, si se atreven a cometer errores, queestán aún un poco cohibidos en según qué situaciones».

Tampoco obvia que ahora «toca trabajar para darle continuidad». Ve buena base para abordar este desafío y aunque llevan dos derrotas, recuerda que aún están conociendo la categoría y tiene muchas ganas del duelo de esta tarde. «Tenemos muchas ganas. Ojalá se retome algo que se perdió desde el covid, que es que suban gente de las diferentes categorías, familiares, amigos... Es un buen momento para ello».

Una rotura de cruzado

Antía López, que durante mucho tiempo compaginó las facetas de jugadora y entrenadora de rugbi, no juega en la actualidad después de romperse el cruzado por segunda vez hace dos años y se operó el pasado. «Ha sido un golpe muy duro, me está costando recuperarme y asumir que a lo mejor no vuelva a los campos, pero nunca se sabe», apunta.