La importancia ecológica de balcones y ventanas

Antón Lois EDUCADOR AMBIENTAL

VIGO

Macetas en un balcón de un edificio en el centro de Vigo
Macetas en un balcón de un edificio en el centro de Vigo XOÁN CARLOS GIL

La presencia de macetas con plantas tiene diversos beneficios para Vigo más allá de una cuestión estética

21 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya hemos comentado la importancia ecológica y para la salud de las praderas y los alcorques verdes en las ciudades, especialmente en Vigo. En una ciudad con niveles de contaminación atmosférica y acústica que muchas veces superan los máximos recomendados por la OMS cada espacio natural, por pequeño que sea, representa una ayuda para la conservación de la biodiversidad, un avance para acercar la naturaleza a la vida cotidiana y a construir una ciudad más resiliente, habitable y reconectada ecológicamente con su entorno. 

No obstante enverdecer tanto las praderas de los parques como los alcorques del arbolado urbano son actuaciones que corresponden al gobierno municipal, pero hay una parte de este proceso para recuperar la naturaleza en la ciudad en la que cada vecino y vecina puede ser protagonista: las ventanas y balcones de nuestras casas

Quizás todavía se recuerde aquella campaña «Vigo, una flor» en la que el Concello, presidido entonces por Manuel Soto, regaló macetas con plantas de flor al vecindario. En aquella ocasión la idea tenía una finalidad puramente ornamental, pero si la trasladamos a nuestros días y vemos un poco más allá de la simple estética estas ventanas y balcones verdes nos ofrecen infinidad de beneficios. Un buen ejemplo podría ser la ayuda para mitigar las molestias de moscas y mosquitos. Unas macetas con lavanda, citronela, geranio limón, romero, tagete o la albahaca en las ventanas producen un aroma muy agradable que, sin embargo, resulta insoportable para moscas y mosquitos por lo que son un eficaz repelente (aunque nunca olvidemos que estos insectos molestos son ecológicamente imprescindibles). 

Si estas plantas evitan el uso totalmente desproporcionado de pesticidas e insecticidas en los hogares sería una excelente noticia. Podemos mencionar el beneficio añadido de que muchas de estas plantas aromáticas tienen usos culinarios. Pero si lo que queremos es atraer a polinizadores podemos optar por la caléndula el romero o la melisa. Ventanas y balcones verdes refrescan ligeramente el ambiente, sobre todo en las zonas más expuestas al sol, colaborando a reducir el calor en las casas. Aunque también muy ligera no deja de ser importante su contribución a mitigar un poco la contaminación acústica, algo que se agradece especialmente cuando tener las ventanas abiertas nos expone más a este contaminante urbano que en Vigo supera niveles perjudiciales para la salud. 

Sin caer en la exageración hasta el absurdo de alguna presidenta autonómica madrileña que proponía en campaña electoral colocar una planta en cada balcón como medida estelar para combatir el cambio climático (cosa que, por cierto, no cumplió) unas ventanas y balcones verdes también aportan su modesta contribución, que todo ayuda, a mitigar la emergencia climática, aunque, desde luego, no sean la solución. Aunque no sea la cuestión estética el argumento fundamental, tampoco podemos olvidar que unos edificios con sus ventanas y balcones verdes «suavizan» el efecto pared de unas ciudades duras y mejoran la experiencia de pasear por las calles, lo que implica calidad de vida.

Finalmente tampoco debemos olvidar unas precauciones básicas, que, además de medidas elementales de seguridad para impedir accidentes por la caída de macetas, pasan también por no dejar que se formen charcos de agua estancada en los platos o recipientes bajo las macetas. Esta precaución es muy importante pues son el lugar perfecto para que críen los mosquitos, entre ellos el Mosquito Tigre que avanza imparable a lo largo de las dos orillas de la ría de Vigo y más allá.