El PP critica al Concello de Vigo y al Gobierno central por no actuar ante la inquietud y las quejas vecinales
17 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La secretaria xeral del PPdeG, Paula Prado, trasladó este jueves su apoyo a los vecinos del barrio de Fontiñas, en la parroquia viguesa de Cabral, quienes aseguran sentirse «desamparados» ante la presencia de una vivienda okupada que funciona como punto de venta de drogas. Prado acusó al Concello de Vigo y al Gobierno central de no ofrecer respuestas a un problema que los residentes llevan dos años señalando.
Durante su visita al barrio, la dirigente popular recordó que, según datos oficiales, la criminalidad en Vigo ha aumentado un 34 % respecto al 2018. Acompañada por la presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez, y por las diputadas nacionales Ana Vázquez e Irene Garrido, Prado afirmó que la situación de Cabral «no es un caso aislado», citando denuncias similares en Navia, O Calvario, Lavadores y A Doblada.
El PP reprocha al gobierno municipal y al Ejecutivo central su «falta de actuación» y acusó al PSOE de «proteger al okupa y desproteger a los propietarios», con el apoyo —según señaló— del BNG. También pidió al subdelegado del Gobierno en la provincia, Abel Losada, que retire unas declaraciones realizadas en noviembre del 2025 en las que acusó a representantes del PP de «hacer populismo» y «reventar una operación policial».
La presidenta del PP vigués, Luisa Sánchez, recordó que su partido solicitó en el 2025 la creación de una oficina de asesoramiento contra la ocupación ilegal, así como un refuerzo de las patrullas policiales y la implicación del Gobierno central para mejorar la seguridad. Según afirmó, dos años después «no se han ofrecido soluciones».
Sánchez denunció que en Cabral «hay familias que no viven tranquilas y niños que pasan cada día por delante de un punto de venta de drogas». También acusó al subdelegado del Gobierno de «difundir un bulo con fines políticos» en relación con las acusaciones vertidas contra el PP meses atrás.Ana Vázquez denuncia «cinco meses de inacción»
Los residentes de Cabral denunciaron esta misma semana que la vivienda okupada se ha convertido también en una chatarrería, lo que ha generado un nuevo foco de molestias por la acumulación de materiales y el tránsito de vehículos y personas a cualquier hora. Según explicaron, la situación hace «imposible dormir».