Un derbi para pasar página

M. V. F. VIGO / LA VOZ

VIGO

Jugadoras de Guardés y Porriño, durante el derbi de la primera vuelta.
Jugadoras de Guardés y Porriño, durante el derbi de la primera vuelta. Xoán Carlos Gil

El Guardés quiere reencontrarse con la victoria tras su última derrota, mientras el Porriño busca el primer triunfo desde su reestructuración

14 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

A Sangriña acoge este domingo el derbi de División de Honor femenina de balonmano entre Guardés y Porriño, cuarto y sexto clasificado. Puede ser el último para sus respectivos entrenadores, Ana Seabra e Isma Martínez, pues ambos han anunciado que no renovarán, aunque cabe la posibilidad de que se crucen en el play-off. Por diferentes circunstancias, ninguno llega en su mejor momento de la temporada, pero uno y otro se ven con opciones de ganar, igual que las ven en el lado contrario.

Seabra destaca que «siempre es un partido especial para todos» y advierte de la necesidad de «prepararse a conciencia, porque va a ser un duelo bonito y peleado, seguramente con pocos goles, entre dos equipos que quieren crecer». La palabra «especial» también sale de la boca de Martínez, que sabe que visitan «una cancha muy complicada» donde la principal arma de las suyas será la ilusión. «No ha hemos perdido. El equipo está centradísimo en el objetivo, hemos cambiado el modelo de juego y eso lleva un tiempo, pero vamos a intentar hacer nuestro partido. Si nos da para ganar, estupendo, y si no, a focalizarnos en los cuatro últimos y pelear con todo por la sexta plaza, que sería un éxito», ahonda.

El conjunto porriñés sigue inmerso en la reestructuración obligada por la marcha de Aitana Santomé y Paulina Buforn. «Lo llevo con calma, con más tranquilidad que el entorno. Creo que se está siendo bastante injustos, sobre todo con las jugadoras, con críticas muy duras que afectan a su autoestima», recalca el cangués, volcado en que recuperen esa confianza. «El equipo no ha dejado de competir y, lejos de alarmismos, es de admirar lo que están haciendo las chicas», comenta. Dentro de que es un proceso difícil, está satisfecho con cómo están respondiendo y confía en ver «una versión todavía mejor» de su equipo.

Seabra muestra el «máximo respeto» por el Porriño, teniendo presente el momento que vive, pero compartiendo la idea de su homólogo de que siguen teniendo un potencial importante pese a haber perdido parte de él. «Tienen otra calidad, otras jugadoras que también están preparadas. Seguro que están trabajando para ganar confianza y seguir haciendo su trabajo lo mejor posible», sostiene. Por su parte, se marca la meta de que su equipo haga «un buen balonmano, con pocos fallos», algo que también depende de rival, recuerda. «Los otros equipos trabajan para condicionar las cosas que queremos hacer. Esto es un juego de sorprender y estar mejor en los detalles», plantea.

El propio Guardés, que comenzó la temporada mostrándose invencible, ha flaqueado de un tiempo a esta parte. «Hemos tenido algunas lesiones, sobre todo, la de Cecilia (Cacheda)», que estará en el banquillo en el derbi, pero está por ver si podrá jugar o no tras un golpe en la cara que le produjo frente al Aula un corte en la boca. «Con las bajas, el último no fue un buen partido en lo ofensivo, no nos puede costar tanto; a nivel defensivo, seguimos bien», valora al tiempo que indica que deben asumir con naturalidad las derrotas. «Es algo en lo que trabajamos, detectar los problemas y encontrar soluciones, corregir cosas y seguir hacia adelante», desgrana.

Cuando se le pide a Isma Martínez sus impresiones sobre el momento que pasa el rival, destaca que «Cecilia es muy importante para ellas y si no juega, cualquier equipo notaría su ausencia». Más allá de eso, considera que se trata de «un equipo consolidado, sobre todo a nivel defensivo, con una defensa y una portería que están siendo de lo mejor de la liga». Las está viendo «muy competitivas, como lo están siendo en los últimos años, haciendo una gran temporada».

Comparte esa impresión Seabra, que dice que está siendo «genial» e incide en que están vivas y aspirando a todo en las tres competiciones. Quiere despedirse del club con buen sabor de boca, aunque tiene claro que sus aspiraciones serían máximas también si fuera a continuar. «Las ganas y la mentalidad son las mismas», comenta. Además, cree que haber anunciado su adiós semanas atrás no ha resultado perjudicial para su equipo. «Es una situación que pasa con jugadoras y entrenadores, unos se quedan y otros se van. Pero somos profesionales, estamos en esta temporada, disputando cosas. Sí es cierto que las decisiones pueden influir a nivel emocional y tenemos que mantenernos equilibrados», indica.

En el caso de Isma, cree que comunicarlo ha hecho bien al equipo, pues era él quien solía hablar con las jugadoras para hablarles del proyecto y gestionar las renovaciones y que no lo estuviera haciendo había generado cierto runrún. «Es positivo aclarar la situación, limpiar la mente y centrarnos en lo deportivo. He notado liberación».