El gestor del hotel del monte Santa Trega renuncia por sorpresa a la concesión

Monica Torres
mónica torres A GUARDA / LA VOZ

VIGO

Las instalaciones reabrieron en noviembre del 2022
Las instalaciones reabrieron en noviembre del 2022 Oscar Vázquez

Los comuneros indican que la cadena alegó que el negocio «no era rentable», aunque la empresa lo atribuye oficialmente a la falta de agua y saneamiento

12 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El hotel del monte Santa Trega, con vistas sobre el Miño y el Atlántico, encara un futuro incierto tras la decisión de la cadena Alda Hotels de abandonar su explotación seis años después de asumir la concesión. Así lo confirma el presidente de la comunidad de montes de Camposancos, Fernando Martínez, quien explica que la comunicación se produjo hace apenas unos días. «Pillounos por sorpresa», señala. Según relata, la empresa trasladó a los comuneros su intención de dejar la gestión alegando problemas de rentabilidad. «Díxonos que non lles era rentable», afirma.

Tras esa comunicación, ambas partes iniciaron una negociación sobre las condiciones de salida. Según explica Martínez, la cadena solicitó inicialmente una indemnización, aunque finalmente se abrió la posibilidad de que mantenga las llaves del hotel hasta final de año para intentar cerrar un traspaso con otro operador interesado.

Desde la empresa matizan, sin embargo, que la renuncia aún no se ha formalizado. El consejero delegado de Alda Hotels, Alberto Rodríguez Boo, explica que negocian actualmente los términos de la rescisión del contrato. «Estamos negociando este proceso de renuncia y los términos. No hay aún ningún documento firmado todavía», señala.

El responsable de la cadena rechaza que el problema esté relacionado con la rentabilidad del negocio y lo atribuye a cuestiones estructurales pendientes en la cima del monte. Según indica, la situación deriva de «compromisos incumplidos», como la falta de abastecimiento de agua potable o de una solución para el saneamiento de fecales, por parte de la comunidad de montes y de la intervención comprometida en la cubierta del edificio de la Xunta, afirma. Rodríguez Boo confirma también que el hotel no abrirá en Semana Santa, como era habitual tras el parón invernal, ya que actualmente «no está en condiciones de ser utilizado».

La situación se produce seis años después de que la cadena asumiera la gestión. El contrato entre ambas partes se firmó el 27 de septiembre del 2019 y contemplaba una concesión de 30 años, aunque la empresa ha decidido iniciar ahora el proceso para abandonarla en su sexto ejercicio.

El alquiler se duplicará

Según las condiciones hechas públicas entonces, la compañía abonaría durante los seis primeros años el 50 % del alquiler, unos 15.000 euros anuales, mientras que a partir del séptimo año debería asumir el 100 % del canon, fijado en 30.000 euros al año. El acuerdo incluía una importante inversión para rehabilitar el inmueble. Cuando se firmó la concesión se anunció que la reforma superaría el millón de euros.

Durante medio siglo estuvo en manos de la familia Portela, que dejó la actividad en el 2018 por jubilación. El conflicto pone además el foco en uno de los problemas históricos del monte Santa Trega, declarado monumento nacional en 1931: la falta de abastecimiento municipal de agua potable y de red de saneamiento en la cima. Más de dos mil años después de que se asentaran allí sus primeros pobladores, el suministro sigue dependiendo de camiones cisterna, una circunstancia que condiciona desde hace décadas cualquier actividad en su cima.