O Val Miñor se vuelve estepa kazaja por el cumpleaños del artista Dimash

Monica Torres
mónica torres NIGRÁN / LA VOZ

VIGO

La grabación arrancó ayer en Oia
La grabación arrancó ayer en Oia Mónica Torres

Seguidores de toda España graban en la comarca un videoclip de regalo

10 mar 2026 . Actualizado a las 11:59 h.

Caballos al galope y un águila sobrevolando el campo frente al Atlántico. Podría parecer Asia Central, pero la escena ocurre este fin de semana entre Oia y Nigrán. Seguidores del cantante kazajo Dimash Qudaibergen llegados de distintos puntos del país se reúnen para grabar un videoclip con el que felicitar al artista por su cumpleaños, en mayo.

La filmación arrancó en la finca Moreiras, en Oia, con escenas de caballos y cetrería. Después, el grupo se desplazó a O Val Miñor para continuar con otro de los símbolos de la cultura nómada de Asia Central: las yurtas, viviendas circulares tradicionales.

El fenómeno tiene nombre: Dimash Qudaibergen. Es un artista capaz de llenar auditorios en todo el mundo, cantar en más de diez idiomas y moverse entre la música clásica y el pop con un registro vocal que supera las seis octavas. Sus conciertos reúnen seguidores de decenas de países y han dado lugar a una comunidad internacional muy activa. Los llama dears (queridos), una forma de dirigirse a un público que lo acompaña por distintos escenarios del mundo. El cantante ha llenado recintos emblemáticos como el Madison Square Garden de Nueva York. 

Entre los impulsores del proyecto está Yolanda García, periodista de La Voz y miembro del Dimash Qudaibergen Fan Club Oficial España. «Hai algo realmente único e diferente na paixón que esperta Dimash. En moitas das persoas ás que lles chega a súa música prodúcese un cambio na vida. A través da súa voz e do seu talento consegue transmitir algo que vai máis alá da técnica vocal», explica.

La elección de Oia tampoco fue casual. «Hai unha especie de fío vermello entre o cabalo galego e o kazaxo, polo que esta terra de cabalos salvaxes parecía o lugar ideal para este traballo», señala. Según añade, la coincidencia en la misma zona de caballos, yurtas y cetrería permitió reunir en un mismo proyecto varios símbolos muy presentes en la cultura de Asia Central.

En el videoclip participan unas 25 personas llegadas de distintos puntos del país. Fuensanta Gómez, natural de Girona y de 72 años, es la de mayor edad. Se hizo seguidora del cantante hace tres años y desde entonces ha asistido a dieciséis conciertos. «¡Y me he perdido cuatro con toda mi pena!», comenta. Descubrió su voz tras ver el programa Tu cara me suena, cuando el cantante Agoney interpretó «SOS d’un terrien en détresse». «Se me estremeció el cuerpo», recuerda. «La gente me dice que hasta me ha cambiado el carácter».

Elisabet Barrera, de 47 años, vive en Ourense. «Mirando en YouTube me salió El mejor cantante del mundo. Vi el vídeo, me sorprendió y me gustó». Su primer concierto fue el de Barcelona en noviembre. «Quería saber si era verdad lo que escuchaba en internet… y cuando salí, ya me dije que a ver cuál era la próxima vez». Incluso ha empezado a estudiar kazajo. «Si voy a su país quería aprenderlo para defenderme, pero es muy complicado».

La escena que se vive estos días en el sur de Galicia resume bien el fenómeno que rodea al cantante kazajo: seguidores que no solo escuchan su música, sino que también se acercan a la cultura y tradiciones de su país.