La comparsa decana de la ciudad recorrió el Casco Vello con su santa, entre tambores y lágrimas de cocodrilo, a pesar del aplazamiento oficial del desfile
19 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ni viento, ni lluvia, ni borrasca que valga. Os Tarteiras, la comparsa decana del Entroido vigués, volvió a demostrar este miércoles de ceniza que su tradición está por encima de cualquier previsión meteorológica. Fieles a su cita anual, los integrantes del histórico grupo del Casco Vello salieron a la calle entre algunos chaparrones, tambores y humor ácido, vertiendo sus ya clásicas lágrimas de cocodrilo mientras paseaban a su particular santa: en este caso, una imagen satírica del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.
La escena contrastaba con la inusual calma del centro de Vigo. No había rastro de otras comparsas ni del bullicio habitual del entierro del Meco, después de que el Concello decidiera aplazar los actos oficiales al fin de semana ante la amenaza de fuertes lluvias con el jjpaso de la borrasca Pedro. Pero para Os Tarteiras, acostumbrados a desafiar al clima y a las convenciones, la suspensión nunca fue una opción. Su filosofía es simple: si es miércoles de ceniza, se sale.
La comparsa, fundada hace más de cuatro décadas, se ha convertido en un símbolo del Entroido alternativo y reivindicativo de Vigo. Su estilo irreverente, sus disfraces artesanales y sus letras cargadas de ironía han hecho que, año tras año, el público espere su aparición con la misma mezcla de complicidad y expectación. Y este 2026 no fue una excepción. A pesar de la lluvia, vecinos y curiosos se acercaron para seguir el desfile improvisado, reírse con sus ocurrencias y corear algunas de sus canciones, en las que no faltan guiños a la política local, a la actualidad gallega y a las eternas batallas urbanas de la ciudad.