Cultura asegura que la segunda actuación en la iglesia arrancará «en breve»
11 feb 2026 . Actualizado a las 01:27 h.La Xunta de Galicia llevará a cabo una nueva rehabilitación en el Templo Votivo de Panxón, una de las referencias arquitectónicas más destacadas de Antonio Palacios. Ante la aparición de goteras, la Consellería de Cultura aseguró ayer que ya está prevista una segunda fase de actuaciones. El surgimiento de más filtraciones y humedades este invierno ha evidenciado la necesidad de realizar un estudio global y reforzar la estructura.
El Ejecutivo autonómico llevó a cabo una restauración valorada en más de 360.000 euros el año pasado para aliviar las patologías de la que muchos consideran la obra cumbre de Palacios en Galicia. Entre las obras que se acometieron figuraban filtraciones que arrastraba el edificio desde hacía años. Pero el tren de borrascas de las últimas semanas ha devuelto al templo religioso de Nigrán una imagen que se creía ya superada: cubos para recoger el agua de las goteras y plásticos para velar por el cuidado de elementos de valor.
Desde la consellería de José López Campos precisan que las filtraciones que padece el Templo Votivo en estos momentos no proceden de la zona que ha sido ya restaurada. Están ocurriendo en otra localización y su aparición ha acelerado un estudio para conocer su origen y mitigarlas. La segunda fase de actuaciones se iniciará «en breve», según fuentes de la Consellería de Cultura. Sin embargo, no hay una fecha definida para arrancar los trabajos. La parroquia, técnicos de Patrimonio y la comunidad de vecinos y feligreses coincidieron en su día en la necesidad de llevar a cabo una intervención profunda, sobre todo en la cubierta del templo y en los elementos ornamentales más destacados. Desde que culminó su construcción en 1937, la exposición directa al ambiente marino ha influido en los problemas. El primer SOS para ejecutar arreglos se lanzó en el 2008 y desde entonces se ha ido repitiendo la misma escena. Técnicos de la Xunta que supervisaron el Templo Votivo en el 2021 pusieron de manifiesto la complejidad de la conservación «ya que se trata de un inmueble construido con piedra de granito, cemento pórtland, vidrios diseñados para el uso industrial y hormigón de deficiente ejecución, en un época en la que estos materiales no eran habituales y, además, eran escasos».
A cubos
La aparición de más goteras este invierno reabre el debate sobre la suficiencia de las actuaciones realizadas en el último año y el seguimiento posterior de las obras. Capachos, cubos para fregar y recipientes de todos los tamaños se han convertido en la solución más oportuna para recoger el agua que cae desde los altos del templo y evitar así un mayor desgaste del mobiliario y de los suelos. Muchos están dispuestos en los bancos y hay personal o vecinos voluntarios que retiran el agua a medida que se llenan. Otros elementos como las estatuillas de la virgen se han protegido con plásticos.