El temporal destroza en Portugal tres cazas en la base aérea de Leiría y una decena de aviones en el aeródromo de Coímbra

C. P. VIGO

VIGO

Estado en el que quedó uno de los hangares de la base aérea Monte Real, en Leiría, en las proximidades de Coímbra
Estado en el que quedó uno de los hangares de la base aérea Monte Real, en Leiría, en las proximidades de Coímbra .

Vientos de hasta 160 kilómetros por hora arrancaron los techos y estructura de los hangares en la pista lusa utilizada por pilotos gallegos

01 feb 2026 . Actualizado a las 01:20 h.

La borrasca Kristin que azotó la costa gallega y afectó a la navegación aérea en la comunidad, dejó también un rastro de destrucción notable en el sector aéreo portugués. Al menos, tres cazas F-16 de la Fuerza Aérea Portuguesa sufrieron cuantiosos daños al desprenderse el portalón de un hangar de la base aérea número 5 de Monte Real, en Leiría. Los aviones, que forman parte de la base operativa principal de los cazas F-16 en el país vecino, se encontraban a resguardo en una zona de mantenimiento, pero las rachas de viento de hasta 160 kilómetros por hora acabaron por arrancar parte de la infraestructura y estamparla contra los cazas. Diversas fuentes señalan que pueden ser hasta cuatro los F-16 dañados, siendo el coste de compra de cada uno de ellos de entre 63 y 70 millones de dólares.

La Fuerza Aérea de Portugal cuenta con 32 cazas de dicho modelo, adquiridos a los Estados Unidos. El Ejército reconoce que los desperfectos son cuantiosos, aunque alude a la realización de trabajos para recuperar la normalidad en la base y la seguridad a sus integrantes. 

Avionetas afectadas por los desprendimientos en el aeródromo de Coímbra
Avionetas afectadas por los desprendimientos en el aeródromo de Coímbra .

Un perjuicio económico igualmente alto lo sufrió el cercano aeródromo municipal de Coímbra, donde el viento también arrancó parte de su estructura, tirando muros, tejados, portalones, la estación meteorológica y las dependencias de Protección Civil. Hasta nueve avionetas recibieron los impactos de los cascotes, quedando la mayoría de ellas inservibles para poder volver a volar, siendo sentenciadas para su desmontaje y chatarra. El rastro de la catástrofe causada por Kristin es palpable en toda la zona y en los restos que han quedado en el aeródromo municipal, utilizado con frecuencia por pilotos privados gallegos y también en alguna ocasión por los participantes en las vueltas aéreas que se organizan en el noroeste peninsular. 

El primer ministro luso, Luis Montenegro, visitó las instalaciones aéreas, cuyos responsables cifran en más de un millón de euros los daños registrados. El Gobierno de Portugal decretó ayer la situación de calamidad en las zonas más afectadas por el paso de la borrasca Kristin, el máximo nivel de alerta previsto en la Ley de Bases de Protección Civil del país, activado debido a la gravedad de los daños.