El abandono del vial se hace evidente mientras Audasa y el Concello se responsabilizan mutuamente
09 ene 2026 . Actualizado a las 17:02 h.La pugna entre Audasa y el Concello de Vigo a cuenta de la responsabilidad en el mantenimiento de las salidas urbanas de la autopista vuelve a tener consecuencias visibles sobre el terreno. La falta de acuerdo entre ambos ha propiciado que tanto el acceso a la ciudad de la AP?9 por Isaac Peral como la conexión con el Puerto presenten un aspecto de abandono, con maleza y hierbas invadiendo aceras, cunetas y márgenes de la vía.
La situación es especialmente evidente en el tramo comprendido entre la plaza de San Lourenzo y la incorporación a Isaac Peral, donde la vegetación ha crecido hasta el punto de impedir el paso seguro de los viandantes. En algunos puntos, los peatones se ven obligados a caminar por la calzada, compartiendo espacio con el tráfico rodado, ante la imposibilidad de utilizar la acera.
La concesionaria de la autopista responsabiliza al Ayuntamiento del deterioro de estos tramos urbanos, alegando que el mantenimiento corresponde a la Administración local una vez que la vía abandona el ámbito estrictamente interurbano. Desde la alcaldía, sin embargo, se insiste en que es Audasa quien debe asumir las tareas de conservación y, además, afrontar la humanización de los accesos, una demanda que el gobierno municipal considera imprescindible para integrar la autopista en la trama urbana y garantizar la seguridad de peatones y ciclistas.
Mientras ambas partes mantienen sus posiciones, los accesos continúan acumulando vegetación y suciedad, generando quejas vecinales y proyectando una imagen de abandono en una de las principales puertas de entrada a la ciudad.