Las secuelas que sufrió una víctima de abusos entre los 14 y 16 años en Vigo: sentimientos de vacío y engaño

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO

Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza de Vigo que hoy sufrió un apagón a las 10 de la mañana
Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza de Vigo que hoy sufrió un apagón a las 10 de la mañana E. V. Pita

Un adulto trabó amistad con la adolescente por Instagram, le mintió sobre su identidad y edad y la citó en su domicilio.  Tuvieron cinco relaciones sexuales completas a lo largo de dos años pero el consentimiento no es válido. Fue condenado

07 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Una sentencia de la Audiencia Provincial desvela las secuelas psicológicas que sufrió una menor, de 14 años, que a lo largo de dos años, hasta cumplir los 16, tuvo cinco relaciones sexuales completas con un adulto que contactó con ella en Instagram y con la que trabó amistad. El hombre le dio un nombre falso y fingió tener 22 años. Tuvieron encuentros sexuales consentidos pero son ilegales porque, en aquel momento, ella tenía una edad inferior a la legalmente establecida para mantener relaciones con un adulto.

Según describe la sentencia, cuando ella comprendió lo sucedido, experimentó sentimientos de vacío y engaño, pensamientos intrusivos, insomnio o desconfianza, entre otros.

El implicado se hizo amigo de la víctima por Instagram y mantuvo durante dos semanas conversaciones por la red social hasta que él la citó en su domicilio para tener su primer encuentro y a la que ella acudió. La Audiencia Provincial recalca que él sabía que la adolescente tenía 14 años porque ella misma se lo dijo por Instagram. Entre finales del 2022 hasta principios del 2024, mantuvieron relaciones, algo que ambos han reconocido ante el juez y la policía. Por su parte, él siempre le ocultó su verdadera identidad.

En la adolescente empezó a aflorar una sintomatología psicológica relacionada con la experiencia vivida: sentimientos de vacío, de engaño, pensamientos intrusivos, alteración del sueño, interferencias en las relaciones intrafamiliares o desconfianza en las relaciones interpersonales.

La sentencia de la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, fechada el 29 de octubre del 2025, indica que «dichos síntomas han ido emergiendo progresivamente a medida que la menor ha ido tomando conciencia de lo ocurrido y que están precisando de atención psicológica».

Las partes llegaron a un acuerdo y se declaró culpable. El acusado indemnizó con 15.000 euros a la víctima por daños morales y aceptó tres años de cárcel por un delito continuado de agresión sexual a una menor. El fiscal le benefició con la atenuante de confesión y de reparación del daño.