Vigo se tiñe de violeta mientras la violencia vira al negro

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Manifestaciones en las calles de Vigo por el 25N.
Manifestaciones en las calles de Vigo por el 25N. XOÁN CARLOS GIL

Cerca de 7.000 personas unieron sus voces y su presencia en la manifestación del 25N

26 nov 2025 . Actualizado a las 12:18 h.

Bajo las brillantes luces de una Navidad adelantada, cerca de 7.000 personas, según la Policía Local —no muchas: por Urzaiz cabe mucha más gente que seguro que está en contra de la violencia contra las mujeres, porque ¿quién puede estar a favor?—, bajaron coreando lemas de todo tipo con mayor o menor fortuna poética. Vigo se tiñó de púrpura, virando casi al negro, en la convocatoria del 25N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. La marcha compendia rabia, memoria y esperanza. Desde el cruce de Vía Norte arrancó la manifestación unitaria convocada por la Rede de Mulleres contra os Malos Tratos y la plataforma Resposta Feminista bajo el lema «Xuntas somos máis fortes». Personas de todas las edades y condiciones, mujeres, hombres, jóvenes, infantes y mascotas fieles hasta en las reivindicaciones sociales de sus amos desafiaron al frío. Las voces femeninas resonaban acallando por un rato las melodías de hilo musical de centro comercial que suenan desde el 15 de noviembre.

«Patriarcado e capital, alianza criminal», «Que a vergoña mude de bando», «Máis recursos contra o machismo», «Non son mortas, son asesinadas»... Y así, un puñado de verdades y deseos dichos en alto, por si sirve para algo y ayuda a la causa. El llamamiento no solo pide visibilizar la violencia de género, sino que también subraya cómo se filtra en sectores donde no se ve tanto, como en la precariedad de los cuidados, en la explotación laboral o en la falta de reconocimiento social. Aunque la Rede de Mulleres contra os Malos Tratos lanzó un llamamiento contundente, el de la necesidad de llenar las calles más que nunca en un contexto en el que «los mensajes de la ultraderecha están haciendo mella», no caló. O no mucho.

Portavoces como Rosa Fontaíña, luchadora histórica que cede el testigo pero no convicciones, advierten de un retroceso ideológico que pone en riesgo los avances en igualdad recordando que el sistema de protección actual sigue siendo insuficiente. «Hay que estar, si te importa, hay que estar», argumentaba una mujer con su pareja ante una pancarta violeta.

Cerrando la manifestación de Vigo, como ya viene siendo habitual, se cuenta sin palabras la crónica negra de la violencia contra mujeres con nombres y apellidos: Beatriz Lijó, Noemí Rodríguez, Estela Blach, Fadoua Akkar, Josefa F.G., Rita Rodríguez... y muchas más que no fallecieron sino que fueron asesinadas en los últimos años en el entorno de toda el área metropolitana viguesa. Sus nombres los llevaban otras mujeres vestidas de blanco y máscaras en representación de las que ya no están.