El misterio de Halloween en Redondela: un féretro vacío en un nicho del cementerio
VIGO
Una llamada del día de Todos los Santos llevó a descubrir un ataúd de 30 años donde no tocaba
16 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La centralita de policía suele recibir extrañas llamadas en la noche de Halloween pero esta era especialmente espeluznante. Era el Día de Todos los Santos y un vecino visitó el cementerio de Cedeira, en Redondela, y se percató de que la tapa de un nicho familiar de cuatro alturas estaba descolocada y rota a la altura de la lápida. Justo poco antes había oído un golpe, como de derrumbe.
Avisaron a la familia propietaria del mausoleo y a la Policía Local y, al mirar en el interior, los operarios descubrieron que había un féretro que carecía de cualquier identificación ni lápida y que no era ni de los propietarios de la plaza ni de ningún pariente.
Entonces, ¿de quién era ese ataúd okupa y no identificado? Era una caja fúnebre que no debía existir ni estar allí.
Ante la posibilidad de que contuviese droga, la Policía Nacional de la comisaría de Vigo-Redondela activó el protocolo. En primer lugar, alertó al Tribunal de Instancia de Redondela (antiguos juzgados), el cual autorizó la apertura del ataúd para comprobar si había dentro algún cadáver. Los agentes científicos acudieron con equipos de protección esa misma tarde a comprobar el contenido de la caja mortuoria.
Al levantar la tapa, los policías descubrieron que no había nada dentro, ni fragmentos de huesos ni polvo. Estaba completamente vacío y sin apariencia de haber contenido restos humanos.
A partir de ahí, el misterio aumentó y los presentes hicieron muchas especulaciones. ¿Lo habían colocado unos bromistas de Halloween? Parecía una broma de mal gusto para ser verdad pero también era cierto que la alerta surgió precisamente en el Día de Difuntos, lo que no dejaba de escamar. Por otro lado, es un día en el que los cementerios reciben una gran afluencia de visitantes y había más probabilidades de que alguien se percatase.
Por otro lado, podría tratarse de una confusión y que otra familia guardase el féretro sin usar en un nicho desocupado, o que hubiesen retirado los restos ya existentes. Puesto que nadie había cometido ningún delito, la Policía Nacional no vio motivo para ampliar las investigaciones.
Más tarde, a partir de las indagaciones realizadas por la familia y las autoridades locales, se comprobó que ese cajón tenía como mínimo 30 años de antigüedad, según Radio Redondela. ¿Cómo había llegado allí? Todo apunta a que, años atrás, era práctica habitual retirar un ataúd de un nicho para poner otro nuevo. Los restos se depositaban en un lugar habilitado para ello y el cajón vacío se apartaba. Alguien lo debió meter provisionalmente en aquel nicho y se olvidó de recuperarlo.
En el 2008, los bañistas de Cesantes se llevaron otro susto al descubrir un ataúd flotante a la deriva en la playa. Resultó ser un féretro usado en el Carnaval de Verano de Redondela, que se lo había llevado la marea. Habían pasado varias semanas desde que se había celebrado el evento. Un grupo había traído diez ataúdes a la playa que habían sido donados por una fábrica. La Policía Local los retiró todos salvo uno, que quedó a la deriva en la ría.
En el 2013, apareció otra caja fúnebre, usada y vacía, en un vertedero de Ponteareas.