Los populares critican que el Concello solo destine 4,5 millones a su puesta en marcha tras «18 años sin hacer nada»
30 sep 2025 . Actualizado a las 17:02 h.El grupo municipal del PP de Vigo ha acusado al alcalde Abel Caballero de «falta de ambición» con la creación de la futura empresa municipal de Vivienda, que aún no ha sido constituida oficialmente. Según denuncia el portavoz popular, Miguel Martín, la sociedad nacerá «18 años tarde» y con «muy poco músculo», al contar inicialmente con una dotación de apenas 4,5 millones de euros. «No llega ni para empezar», aseguró.
Martín lamentó que el gobierno local rechazara una propuesta del PP para destinar 60 millones de los remanentes municipales a esta empresa pública y criticó la «dejadez de funciones» del regidor socialista: «En 2007 prometió 16.000 viviendas protegidas. ¿Cuántas ha hecho en todo este tiempo? Cero. Ni una sola. Su política de vivienda ha sido humo», sentenció.
El edil ironizó con el reciente anuncio de la creación de una comisión de estudios como paso previo a la constitución de la entidad: «Algo así como la parte contratante de la primera parte», dijo.
El PP advierte además de que las actuaciones anunciadas por el alcalde siguen sin avances concretos. Es el caso de las más de 200 viviendas comprometidas en el actual parque central de Santa Cristina de Lavadores, que dependen de una compleja operación previa: adquirir una parcela, trasladar las dotaciones y derribar el recinto existente. «Antes de poner la primera piedra aún tienen que mover muchas losas», indicó Martín.
También se refirió al frustrado edificio de 27 viviendas en Esturáns, que quedó desierto tras no presentarse ninguna empresa constructora. En dos años, el coste del proyecto se ha disparado de 4 a 7 millones de euros, una cifra superior a la previsión económica con la que nacerá la propia Empresa Municipal de Vivienda. «¿Pero a dónde van así...?», se preguntó el portavoz.
Para el PP, la iniciativa «parece puro postureo» por parte del alcalde. «Ya veremos cómo acaba esto, pero lo que está claro es que además de llegar tarde, lo hace sin ambición y sin recursos suficientes para cumplir su supuesto objetivo», concluyó Miguel Martín.