El patrocinador, clave para que el Amfiv pueda continuar en la élite

MIGUEL SALGADO REBOREDA VIGO / LA VOZ

VIGO

AMFIV

El cuadro vigués tendrá hasta septiembre para lograr el dinero restante

11 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La luz comienza a verse al final del lúgubre túnel. Tras unas semanas muy duras para el Amfiv, en las que la viabilidad del proyecto estuvo en duda, la Federación les admite el compromiso de abonar los 30.000 euros restantes antes del inicio de la temporada, en octubre, tras el Campeonato del Mundo. Un favor federativo y una promesa de la entidad que viene motivada por buena voluntad de instituciones públicas y privadas para la consecución de la financiación.

Iberconsa, patrocinador principal de la escuadra, la Diputación y la Xunta han sido los artífices de esta inscripción virtual, que cuenta con un plazo estimado, pero no con una fecha concreta para cerrar el presupuesto. «No nos dijeron una fecha límite, lo que sí nos piden es un compromiso, que eso es lógico y lo entendemos perfectamente, que no interfiera en el normal funcionamiento de los otros clubes», aclara su presidente, José Antonio, Chechu, Beiro.

En el ámbito privado, Iberconsa ha aportado gran parte del dinero recaudado hasta la fecha, en apoyo hacia el club que patrocinan desde hace casi siete años. En el caso de los fondos públicos, las recientes conversaciones con Luisa Sánchez, vicepresidenta de la Diputación de Pontevedra, han acercado posturas y han facilitado el contacto con el secretario xeral para o Deporte de la Xunta de Galicia, Jose Ramón Lete Lasa, quien se ha mostrado predispuesto a colaborar. El Concello de Vigo, el gran ausente en todos estos días, ha tenido una interacción mínima con la directiva, aunque con fines informativos, no con un trasfondo colaborativo.

Ese deber adquirido, aunque todo vaya en el rumbo correcto, puede acarrear consecuencias en forma de sanciones para el Amfiv, en el caso de que finalmente no se logre el importe restante. El ambiente que se respira, después de días de incertidumbre, es de optimismo, pero no de seguridad total. «No va a haber problema, pero tampoco lo podemos certificar al 100 % ahora mismo», matiza Beiro. Desde los altos mandos de la entidad, reconocen que no es solo el mantenimiento en Superliga, supone mucho más que la pérdida de una categoría, implica la fatal medida de la disolución del primer equipo.

Chechu Beiro, pese a la alegría de ganar tiempo ante un negativo desenlace, se mantiene apenado al considerarse, a título personal, el culpable de la crisis existente. «Me equivoqué, como cabeza de directiva, Quizá di por hecho que las conversaciones con las administraciones iban a ser más rápidas y deje en segundo plano hablar con los patrocinadores», expresa compungido. El dicho es claro: «La esperanza es lo último que se pierde», y como se ve, hay fe, apoyo y confianza en el pabellón de Bouzas.