A juicio 24 personas por okupar el edificio de Vigo que ardió con cuatro muertos

J. R. VIGO / LA VOZ

VIGO

Único acto de recuerdo. El colectivo Os Ninguéns organizó este fin de semana un acto para recordar a la madre y sus tres hijos que fallecieron en el incendio. También reclamó vivienda pública de alquiler a bajo coste para evitar el fenómeno de la okupación y las consecuencias que genera.
Único acto de recuerdo. El colectivo Os Ninguéns organizó este fin de semana un acto para recordar a la madre y sus tres hijos que fallecieron en el incendio. También reclamó vivienda pública de alquiler a bajo coste para evitar el fenómeno de la okupación y las consecuencias que genera. Cedida

El juzgado los cita el 28 de noviembre por usurpación, no por las causas del incendio en Alfonso X

15 oct 2024 . Actualizado a las 00:10 h.

El fatal incendio de hace un año en el número 6 de Alfonso X sí ha tenido una derivada judicial que llegará a juicio. Las llamas acabaron con la vida de Rosana Gabarri, de 30 años, y sus hijos Aldara (14), Sara (12) y Ezequiel (11), el 11 de octubre del 2023. La causa la tuteló el Juzgado número 5 de Vigo, irá a juicio a 28 de noviembre y en el banquillo de los acusados se sentarán 24 okupas que formaban el vecindario de este inmueble okupado en su totalidad hasta que el fuego hizo acto de presencia por un fallo en el cuadro eléctrico instalado en el portal. Aquel cuadro se manipulaba a antojo de algunos okupas del edificio para conectar la luz a sus pisos sin pagar un euro. Al final, de tanto manipularlo, surgió una chispa, y luego una llama que acabó propagándose desde el portal al resto de plantas superiores.

Pero el juicio señalado para el 28 de noviembre no abordará nada relacionado con las causas del fuego y sus consecuencias con tres fallecidos: Rosana Gabarri y a hijos Aldara, Sara y Ezequiel. Los 24 okupas procesados y citados para la vista están acusados de un delito de usurpación. El Código Penal lo califica de delito leve, y se considerará culpable al que «ocupe, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses». No ha trascendido si el origen de la causa fue la denuncia de alguno de los propietarios del inmueble afectado, o de todos juntos. Lo único seguro es que la causa separa, como agua y aceite, el delito de usurpación por okupar las viviendas de las causas del incendio que dejó una familia rota con cuatro de sus cinco integrantes fallecidos.

Existió otra causa judicial que sí investigó las causas del fuego y sus consecuencias. La llevó el Juzgado de Instrucción número 1 de Vigo, que acordó, solo un mes después del incendio, el sobreseimiento provisional y archivo de la causa abierta sobre el fuego que mató a una madre y tres de sus hijos al no percibir que fuese intencionado. El auto explica que, tras practicarse las diligencias de instrucción oportunas, no resultó debidamente justificada la perpetración del delito que motivó la formación de la causa. Tampoco se valoró como negligencia que ninguna administración o compañía eléctrica omitiese la alerta clara de peligro —recogida en el parte de los bomberos— que implicaba el cuadro de luces manipulado.

Un año después de la tragedia, en la rúa Alfonso X el Sabio, en pleno centro de Vigo, apenas quedan cicatrices de la tragedia. Tan solo los marcos blancos de madera de las ventanas quemados, y el portal tapiado con ladrillos y un puerta con pintadas. Dos metros a la derecha, en un herbolario, la propietaria hablaba la semana pasada con tanta franqueza como pena: «Lo peor es que nadie ha hecho nada en este año. Nosotros estábamos conectados al cuadro de luces que originó el fuego, y la empresa energética ni ha venido. Fue el propietario de este edificio el que pagó a un electricista para conectarnos a otro cuadro de luces».

Hoy, el marido y padre de esta familia rota se recupera de la tragedia. No quiere hablar, prefiere mantener el silencio. Otros okupas, explican allegados, no encontraron donde realojarse y malviven en asentamientos del perímetro de Vigo. En Navia, residen varias familias. Del inmueble y su futuro no se sabe nada. Permanece cerrado y el portal tapiado desde que los okupas retiraron sus pertenencias y abandonaron el edificio. Se ordenó cerrar con ladrillos el portal, se colocó una puerta nueva y así ha permanecido el último año. Solo este fin de semana, el portal recobró cierta vida con el acto organizado por el colectivo Os Ninguéns para recordar a los cuatro muertos y reclamar vivienda pública digna en régimen de alquiler social.