Ambientazo y largas colas para entrar en el estadio municipal de Balaídos. A las 20.00 horas actuaron los teloneros The Pretenders y una hora más tarde salía al escenario la banda norteamericana
12 jun 2023 . Actualizado a las 21:49 h.Ambientazo el que se generó para el esperado concierto de Guns N'Roses en Vigo. Las inmediaciones del estadio municipal de Balaídos fueron un hervidero de fans y seguidores haciendo colas para entrar desde primera hora de la tarde. Muchos de ellos llevaban puesta la camiseta del grupo y la de la actual gira que los ha traído por primera vez a Galicia. Los había, incluso, que llevaban tatuadas en su piel las imágenes de Slash y compañía. A las camisetas, gorras, pulseras y todo tipo de merchandising del grupo se unía el paraguas porque la previsión meteorológica apuntaba la posibilidad de lluvia durante el concierto. No obstante, muchos le dieron utilidad como sombrilla durante la tarde, ya que el sol calentaba el asfalto de la ciudad olívica.
Buena parte de los asistentes (se calculaba una aforo próximo a los 30.000 espectadores) procedían de fuera de la ciudad, sobre todo del resto de Galicia y de Portugal, aunque también los había llegados de más lejos. La afluencia sirvió para llenar hoteles y restaurantes de la ciudad, que finalmente han hecho caja pese al peligro que corrió la celebración tras caerse el patrocinio del Ayuntamiento.
Horas antes del concierto, por la mañana, decenas de fans se acercaron al hotel Nagari, alojamiento de cinco estrellas de la ciudad, para intentar ver a sus ídolos. Ni Axl Rose ni Slash ni ningún otro miembro de la banda salieron al balcón o se acercaron a la entada del hotel, en la plaza de Compostela, para firmar autógrafos o departir con sus incondicionales.
Quizás se reservaban para el espectáculo de esta noche, el que muchos esperan que sea el concierto del año. Si juzgamos sus citas anteriores en Abu Dabi, Tel Aviv y Madrid, podemos adivinar que será un show largo. Hasta ahora, en su gira, el concierto más corto, el de Israel, duró dos horas y 55 minutos y el más largo fue el de la capital española, con tres horas y media de un espectáculo sin descanso en el que dispararon prácticamente todas las balas que tienen en el cargador: los temas con los que han hecho historia en el libro de las leyendas del rock, que no crece con nuevas propuestas. Los temas que el público espera con ansia son todos de los años 80 y 90, y sonarán casi todos, desde It’s so easy a Sweet child o mine.