El Ayuntamiento vigu´s renueva el contrato de gestión de una plaza en decadencia
21 ago 2022 . Actualizado a las 21:22 h.Una floristería, una pescadería y un bar. Eso es todo en la plaza de abastos de Cabral. La imagen es desoladora con casi todas las persianas de los locales cerradas a lo largo del pasillo. La plaza tuvo su época hace dos décadas, pero no hubo un recambio generacional a medida que los comerciantes se fueron jubilando. «Esto funcionaba mucho», recuerda la pescadera, Eva da Concepción. «Ahora la cosa va a peor. No hacen nada por mejorar esto», lamenta. Los clientes han dejado de acudir porque la oferta es muy escasa. «La gente te dice que, si hubiera de todo, volvería», afirma Eva.
Los comerciantes pidieron al Concello que favoreciera la implantación de un supermercado, pero no tuvieron respuesta. «También pedimos ayuda para adecentar el sitio, pero lo hemos tenido que pintar por dentro nosotros», señala.
Aún así, la Junta de Gobierno Local acaba de renovar a la asociación de comerciantes el contrato para la gestión del mercado. Según el jefe del servicio de Comercio, será una buena oportunidad para afrontar cambios que saquen a la plaza de la crisis. «Atopamonos cun mercado nun grave proceso de recesión económica e inactividade comercial que precisa durante o prazo de prórroga dun estudo de viabilidade económica e a adopción de medidas transformadoras deste espazo», expresa en su informe. Sin embargo, no hay ningún compromiso municipal para relanzar el mercado. Las instalaciones adolecen de numerosos defectos. Constan en un dictamen de Mercados Centrales de Vigo de hace ya diez años sin que se hayan adoptado ninguna de las soluciones propuestas. El edificio se construyó en 1996 como parte de un complejo dotacional municipal. El mercado ocupa un anexo en la parte trasera de un solo nivel elevado sobre el suelo mediante una plataforma de hormigón a una altura de un metro.
La entrada desde las calles perimetrales se debe realizar a través de escaleras o mediante una calle de gran pendiente. «Para la gente mayor es complicado venir. Cuando llueve la rampa resbala. La gente mayor tiene miedo a venir», señala la pescadera.
El informe consideraba necesario reubicar el mercado en otro emplazamiento y recomendaba hacerlo dentro de la parcela del cuartel de Barreiro, cuestión que descartó el gobierno municipal.
La presidenta de la asociación de comerciantes de Cabral lleva la floristería. En su opinión, la revitalización del mercado pasa porque vengan más comerciantes que se animen a invertir para incrementar la oferta. Pero las personas que han visitado las instalaciones interesándose por abrir algún negocio, al final no han dado el paso. «La gente no quiere trabajar. Cada vez estoy más convencida. Si les dan una ayuda, para qué van a trabajar», lamenta la presidenta de la asociación.
Nadie se anima a invertir en el mercado de Cabral, a pesar de que los precios por los alquileres de los puestos son casi regalados. La presidenta estima que el coste ronda los cien euros mensuales más los gastos de luz.