El doctor en Morfología Médica y excampeón nacional de 1.500 metros aconseja un plazo de cinco semanas para correr la misma distancia que antes de la cuarentena
13 may 2020 . Actualizado a las 01:41 h.El fin de semana pasado, algunos rincones de la ciudad propios de la práctica deportiva, como O Castro, Castrelos, Samil y Beiramar, se vieron de nuevo colonizados por los runners, característicos por sus camisetas y zapatillas llamativas. Los apasionados de este deporte en Vigo por fin volvieron a disfrutar de los efectos de la endorfina, matando el gusanillo de salir a correr. Sin embargo, Felipe Murga Rodríguez advierte que, después de cincuenta días encerrados, las voladoras hay que ponérselas con cabeza y respetando los huesos y músculos. Este vigués nacido en Francia en 1971, estudió INEF en A Coruña e hizo el doctorado en Morfología Médica en Santiago de Compostela. Asimismo, fue campeón nacional de 1.500 metros con el Celta de atletismo y trabaja como responsable biomecánico del Real Club Celta de fútbol, desde la clínica Footplus Healthy Movement.
-¿Cómo puede haber afectado el confinamiento al aparato locomotor?
-El aparato locomotor está formado por el sistema óseo y el sistema muscular. El confinamiento nos ha llevado a no respetar los principios fundamentales de entrenamiento. Estos son la adaptación, la progresión, la continuidad y la alternancia de cargas. Por razones excepcionales, nos hemos visto obligados a reducir las cargas de entrenamiento de un modo drástico con su consecuente pérdida de condición física.
-¿Y qué consecuencias puede suponer esta desmejora?
-El problema es que el aparato locomotor recibe las órdenes del sistema nervioso, en este caso la cabeza. La cabeza tiene ganas de salir a correr. Tenemos una sobremotivación y el cuerpo responde con lo que le pedimos, pero llega un momento en que ese sobreesfuerzo tendremos que pagarlo. De esta forma caemos en un círculo lesional, en el que es fácil entrar y no tanto salir.
-¿Cuáles son las lesiones más frecuentes?
-La zona más afectada por el running es el miembro inferior: pies y tobillos. Los traumatismos habituales son la fascitis plantar y la tendinitis en el tendón de aquiles. La tendinitis aquílea es muy peligrosa, provocando una degeneración en el tejido con una recuperación lenta al ser una zona con muy poca hidratación y vascularización.
-Lo propio de la cuarentena son unos kilos de más. ¿Cómo afecta el aumento de peso a la hora de iniciar el ejercicio?
-Hay una norma que dice que cada kilo de más en el cuerpo se multiplica por cuatro en la articulación de la rodilla. Teniendo en cuenta que esa articulación está protegida por los niveles de fuerza de la musculatura, cuadripecs básicamente, y que estos han bajado en estas semanas, es fácil imaginarse que la articulación está muy expuesta a sufrir sobrecargas que se traducirán en lesiones. El exceso nos lleva a la inflamación y la inflamación nos lleva a la lesión.
-¿Qué rutina aconseja a los corredores para evitar estos daños?
-Recomiendo sentido común, hay que tener en cuenta las individualidades. No es lo mismo una persona de 20 años con una buena condición física que una persona de 50 años con sobrepeso. Hay que respetar los principios fisiólogicos y conocer el punto de equilibrio de cada deportista antes del confinamiento. Por ejemplo, si corría un total de 35 kilómetros semanales antes del confinamiento, debe plantearse llegar a esa cifra en cinco semanas. O sea, correr 20 kilómetros la primera semana, 25 la segunda y así sucesivamente. En este aspecto menos es más. En cuanto a superficies, conviene reducir la práctica de deporte en asfalto.
-¿Cuál es la zona ideal de esta ciudad para salir a correr?
-Castrelos es un lugar idóneo. Hace años se hizo un estudio y siempre había alguien en el parque las 24 horas del día. Para mí tiene todo: tierra, zona con y sin cuestas, circuito marcado en metros, buena temperatura, servicios, etc. La zona cerca del mar o los parques forestales también están bien. Normalmente la gente suele coger un circuito llano para correr, pero Vigo tiene muchas cuestas, las cuales pueden facilitar la alternancia de cargas. Se puede plantear uno caminar en cuesta y correr en la zona llana.