La década prodigiosa del Coruxo

VIGO

M.MORALEJO

Cuatro entrenadores analizan la marcha del equipo de O Vao entre los mejores de la Segunda B

29 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Diez temporadas consecutivas en la Segunda B, una regularidad envidiable y una campaña que, a día de hoy (22 partidos), le vale para situarse cuarto en un grupo con filiales de clubes de élite y proyectos tan ambiciosos como los del Atlético Baleares o el Ibiza. El Coruxo está de moda y técnicos con notable experiencia en la categoría reconocen el trabajo realizado en O Vao y analizan las claves de una escuadra que se ganó el rol de alternativa, de cara a la batalla por las cuatro primeras posiciones.

Constancia

Una década en línea coherente. El aragonés Emilio Larraz, al frente del banquillo del Racing ferrolano, enfatizó en la continuidad del trabajo del Coruxo: «No conozco con profundidad la gestión de ese club, pero si un equipo suma diez años consecutivos en una categoría como esta es porque hacen bien muchas cosas. Los entrenadores y los jugadores van pasando, pero es importante tener señas de identidad de club. De lo que les he visto este año, me quedo con que es un equipo equilibrado, muy estable. No le veo grandes brillanteces y lo digo con el máximo respeto, pero desarrolla bien lo que plantea en cada partido. Es difícil encontrarle defectos». La regularidad del plantel de Míchel Alonso es, sin duda, una de sus características más loables, aún teniendo en cuenta su concurso en tres competiciones, con la Copa Federación y la Copa del Rey.

De casa

Gran conocimiento del fútbol gallego. Rubén Albés atesora una notable experiencia en Segunda B, pese a no llegar a los 35 años. Tras su salida del UCAM Murcia, ha podido ver muchos partidos de la categoría y valorar: «Lo que está haciendo el Coruxo tiene mucho mérito. Jugadores y cuerpo técnico están realizando un gran trabajo y tengo la sensación personal de que van a estar ahí hasta el final. Reúnen a una serie de jugadores, casi todos gallegos, que reivindican su fútbol con gran naturalidad». Además de destacar las tablas de la plantilla, el que fuera entrenador del Celta B, explica también que el cuerpo técnico de Míchel Alonso ha logrado que los de O Vao sean «competitivos, con una propuesta de fútbol visualmente atractivo». En general, todos los encuestados destacan al colectivo, en una plantilla en la que hay futbolistas muy conocidos a nivel nacional y rebasando la treintena, desde el meta Alberto Domínguez a David Añón, pasando por Yebra, Antón o Jacobo Trigo. Entre ellos, Larraz destacó a uno en particular: «Mateo está en un momento un poco más dulce». Y es que el redondelano siempre dispuso de esa dosis de calidad extra, cuando está en buena forma física.

Solidaridad

La ambición del objetivo común. Un hombre que siempre habla de fútbol con palabras claras, Carlos Pouso, no perdió ocasión para resaltar la trayectoria del Coruxo: «Todo el plantel está muy bien y sus mejores jugadores ponen el nosotros por encima del yo». El entrenador del Pontevedra también coincide en indicar la importancia del equilibrio en su apuesta futbolística: «Su juego me encantó, bien puestito en el campo, sólido y con argumentos en ataque. Están arriba porque se lo merecen, nadie les regaló nada, me provocan envidia sana».

Confianza

Respaldo a la propuesta balompédica. Tras el ascenso a Segunda B, Josiño Abalde siguió en el banquillo dos años más. Antonio Gómez y Jacobo Montes también asumieron esa responsabilidad y, entre medias, Rafa Sáez fue el que más tiempo trabajó al frente de la plantilla de Segunda B: «Es un club que le concede importancia a la figura del entrenador y también lo hace en los momentos difíciles. Eso facilita el trabajo a medio y largo plazo. Este año tiene un bloque muy compensado, con plan B en cada puesto». Sáez también destaca como fue de menos a más, tras la incertidumbre inicial en la confección de los grupos.