«Adelgacé mucho, no tengo para comer»

Hasta 3.000 ciudadanos con escasos recursos pedirán ayudas del plan municipal en abril


vigo / la voz

Las primeras 150 personas que tenían cita acudieron ayer a las dependencias municipales de Vigo en busca de una ayuda económica para comprar alimentos o poder afrontar el pago del alquiler de sus viviendas o los suministros eléctricos.

El Concello repartirá 1,6 millones de euros y reservará otros 842.000 para casos imprevistos que requieran una respuesta inmediata. Muchas de las personas que ayer hacían cola esperando su turno para ser atendidos tenían la percepción de que esta cantidad no es suficiente y que sería necesario más presupuesto para paliar todas las carencias. La razón es que los solicitantes viven con pensiones no contributivas muy bajas y tienen que destinar buena parte de lo que perciben a pagar el alquiler de sus viviendas. Después, les queda muy poco dinero para satisfacer el resto de sus necesidades básicas.

Por ejemplo, María Dolores Míguez cobra una risga (renta de inclusión social de Galicia) de 403 euros al mes y paga 400 euros mensuales por el alquiler de un estudio. «Incluye los gastos de agua y luz, pero me quedan tres euros. Incluso me corresponderían 50 más, pero no me los quieren dar. No tengo para comer ni tengo para nada. Una come, se baña, lava ropa, etc. Ya me dirás con esos tres euros qué hago».

Esta mujer de 47 años que padece una enfermedad ha tenido que pedir dinero para poder salir adelante, pero tiene que devolverlo y afirma que este mes no podrá pagar el alquiler. «A ver si me ayudan aquí». Con esa esperanza aguardaba ayer su turno en la planta baja del Concello. Reconoce que su situación económica es muy difícil. «Yo ya adelgacé muchísimo. Soy epiléptica, tengo un 43 % de minusvalía y en la calle no puedo estar», asegura. Solo pudo cotizar durante siete años y medio, pero durante mucho tiempo estuvo sin asegurarse porque empezó a trabajar a los doce años. Ha tenido empleos en hostelería, ha limpiado casas y también ha sido azafata de autobuses, pero ahora ve imposible encontrar un trabajo por su minusvalía y una dolencia que padece en las rodillas.

Fernando Lorenzo también cobra una pensión no contributiva de 403 euros al mes, de los que 275 tiene que destinar al pago del alquiler de la vivienda que comparte con una persona en Teis. Ayer echó una solicitud en el Concello para que le ayuden a pagar la renta, la luz y el agua porque con los ingresos que tiene reconoce que «se vive malamente». «Estas ayudas podrían ser un poquitín mayores dado que solo las dan una vez al año», afirma.

Por tercer año consecutivo, se acerca al Concello para pedir una ayuda social. Trabajó en el mundo de la hostelería, pero hace diez años se quedó sin empleo por la crisis económica. Ahora ve muy difícil poder volver a encontrar un trabajo. «Con 63 años nadie te quiere», lamenta, este hombre natural de Santander.

Ana es otra mujer que ayer esperaba a entregar los papeles en el Concello después de haberser quedado sin empleo. Cuidaba a una persona mayor, pero hace dos años, cuando falleció a los 103 años, se volvió a quedar en la calle. Desde entonces ha trabajado por horas, pero sin obtener un salario que le permita vivir sin ayudas. Ha pedido la risga, pero aún ha comenzado a cobrar y desconoce cuánto dinero le concederá el Ayuntamiento. «Estas ayudas son muy necesarias para las personas como yo que no tienen trabajo».

Manuel Lourido también considera que las ayudas están muy bien «porque hay muchas personas que viven en una situación precaria. No hay recursos económicos ni medios y está bien para todos aquellos que no tienen opciones ni alternativas. Cree que los 2,5 millones que destina el Ayuntamiento es una cantidad ajustada, «pero quizás deberían repartirse de un modo más equitativo. Algunos llevan más que otros». Él vive con una pensión de 390 euros al mes. La mayor parte de sus ingresos los destina a pagar el alquiler de un estudio. «Me cuesta mucho subsistir y estas ayudas son una alternativa que tengo», dice.

Alrededor de 3.000 personas de Vigo acudirán hasta el 8 de mayo para beneficiarse de este plan municipal de ayudas. Previamente hay que obtener una cita en el Ayuntamiento. De esta forma se evita que los solicitantes esperen inutilmente en el Concello y las largas colas que se produjeron durante años anteriores. El alcalde, Abel Caballero, manifestó que el año pasado evitaron 700 desahucios.

La antigüedad mínima exigida es de seis meses.

Alquiler, hipotecas, alimentación, luz, agua, atención sanitaria, eliminación de barreras, deudas con la comunidad.

DNI, acreditación de residencia legal, certificado de vida laboral, de pensiones de la seguridad social o cualquier otra prestación pública, contrato de alquiler, nóminas o declaración jurada de ingresos, sentencias de separación o divorcios, extracto bancario y presupuesto de gastos.

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