Empate en un mar de nervios

L.G.C. VIGO / LA VOZ

VIGO

RAMON LEIRO

Fer salvó el empate para el Coruxo a falta de dos minutos para el final

10 mar 2018 . Actualizado a las 19:58 h.

El derbi de necesidades y nervios acabó con un reparto de puntos insuficiente para Coruxo y Pontevedra en una tarde en la que Félix no molestó durante el partido, pero sí en las horas previas. El campo, anegado desde el minuto cero, fue el tercero en discordia y obligó a extremar precauciones en el pase y a jugar con balones largos. Un escenario que no incomodó lo más mínimo al Pontevedra, pero al que le costó más adaptarse al Coruxo.

Dos minutos tardó el equipo de Luismi en mirar a portería. Fue Mouriño al ejecutar una falta desde la frontal que se desvió medio metro del poste. Higón, que no llegó a rematar un centro desde la izquierda, dio la respuesta verde y a partir de ahí los dos equipos intentaron asentar sus posiciones. El problema era que, con el campo así y los nervios a flor de piel, fútbol hubo poco. Ni rastro, en realidad. La chispa de las áreas parecía condenada a llegar en balones largos como el que enganchó Eder y detuvo Alberto, o con pases como el que Silva no llegó a rematar.

Poco antes de la media hora el Coruxo tuvo su mejor oportunidad en una doble ocasión que, primero Silva, y luego Juampe, no alcanzaron a acertar porque el meta visitante, Edu, estuvo de lo más atento durante todo el partido. Fue en un saque de esquina cómo el Pontevedra cambió la decoración del encuentro en un gol de fortuna. El cuadro granate botó un córner, el balón pegó en el muslo de Silva y Eder, porfiando, le ganó el cuerpo a cuerpo a Campillo para rematar a gol. Era el minuto 33, y antes de marcharse a vestuarios los granates todavía tendrían otro balón paseándose por los dominios de Alberto.

Con el marcador a favor, la estrategia del Pontevedra era clara: pertrecharse atrás y buscar un contragolpe, ya que era el Coruxo el que estaba obligado a arriesgar. En una estirada de los de O Vao los de Luismi robaron un balón en el centro del campo y Mouriño remató, pero Alberto estaba bien colocado. La responsabilidad y la obligación estaban sobre los hombros del Coruxo, pero el Pontevedra intentaba parar una y otra vez el ritmo del partido, para desesperación local.

Daba la sensación de que solo una jugada aislada alteraría la contienda y esa podría haber sido la que Silva y Juanito Bazo protagonizaron en un dos para uno contra el portero y que Edu salvó a Silva, malográndose también el rechace. El portero granate estaba siendo de lo mejor de la tarde y aguantó hasta el final a pesar de jugar tocado desde la media hora.

El partido entraba en su recta final. El Pontevedra no aprovechaba para hacer sangre con sus contras y el Coruxo jugaba con más corazón que cabeza. Pero así también llegan los goles. A falta de dos minutos para el final, tras un córner, el excéltico Goldar intentó despejar el balón, que cayó en el pecho de Fer, que estrelló el balón contra el interior del travesaño, colándose luego para la portería. Un gol un tanto extraño que decretaba el empate.

Ficha técnica:

Coruxo (1): Alberto, Mella, Pablo García, Mario (Álex Arias, min 81), Campillo, Borja Yebra, Higón, Mateo (Österholm, min 79), Fernando, Silva, Juampa (Juanito Bazo, min 56).

Pontevedra (1): Edu, Nacho López (Marcos, min 67), David, David Goldar, Darío, Adrián Mouriño, Álex Fernández (Kevin, min 76), Eder, Jorge (Berrocal, min 84), Álex González.

Goles: 0-1 min 33 Eder; 1-1 min 88 Fer Beltrán.

Árbitro: Román Román (Castilla y León). Amonestó a los locales Mateo y Mario, y a los visitantes David, Adrián y Berrocal.

Incidencias: Encuentro disputado en el campo de O Vao, encharcado por la lluvia.