La perseverancia tiene recompensa

VIGO

La atleta tudense Leticia Fernández recoge el fruto de años de trabajo firmando sus mejores marcas y apuntando alto

09 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Leticia Fernández (Tui, 1992) siempre fue una de las promesas del atletismo gallego. Campeona de España juvenil de 1.500 metros, bronce ya en edad cadete, acumulaba temporadas llenas de trabajo y huérfanas de resultados que le colocasen de nuevo en el foco. Pero la perseverancia tiene premio, y a sus 25 años no solo acaba de cosechar un buen número de medallas en la temporada invernal, sino que ha dado un salto importante en sus marcas, especialmente en el 3.000 metros. Un guiño para pensar que lo mejor llegará en verano, con una medalla en un nacional absoluto y con una mínima para algún torneo internacional como asuntos pendientes.

«Levo varios anos adestrando moito, pero ás veces no traballo que tes acumulado sabes que estás moi ben pero chega o día da competición e non sempre sae perfecto. Aagora está saíndo o traballo feito todos estes anos», comenta la atleta del ADAS, que se proclamó campeona gallega absoluta a nivel individual y por equipos de cros, se hizo con el bronce a nivel estatal en la prueba colectiva y en pista cubierta ha sido capaz de correr los 3.000 en 9,21 minutos (metiéndole un tajo de 20 segundos a su marca) y los 800 en 2,09 minutos. «Estou sobre todo contenta coas marcas», comenta mientras se lamenta de que una enfermedad en la semana del Campeonato de España le privase de un mejor papel.

De la mano de Pablo Díaz como entrenador, esta mejoría responde sobre todo a tres factores: «Estou adestrando un pouco máis, estoume intentando coidar máis en canto a dieta e esas cousas e logo tamén o que levo acumulado todos estes anos de entreno. Parecía que estaba un pouco estancada pero ao final empeza a saír», comenta animada Fernández Barbosa, que ha intensificado un poco más el trabajo de fuerza -«aínda que xa facía bastante»- y ha incorporado los rodajes largos, que era algo que le faltaba antes. Todo, compatibilizando el atletismo con sus estudios de fisioterapia. «Algunha vez falto a algunha clase, pero lévoo bastante ben».

Apuesta por el 1.500 metros

Pese a que el 3.000 fue su ámbito de actuación durante el invierno, el 1.500 sigue siendo su prueba predilecta y en la que espera confirmar todo lo bueno de la temporada invernal al aire libre. Tanto en marcas como en reconocimientos. La primera cita que tiene marcada en rojo es el Campeonato de España universitario, que será una de las primeras citas al aire libre, para a continuación pensar en firmar una marca que le puede servir de pasaporte para un torneo internacional teniendo en cuenta que en el 2018 toca el Europeo, los Juegos Iberoaméricanos y los Juegos Mediterráneos. La guinda sería una medalla en el Campeonato de España. «Hai que intentar ir pola medalla absoluta, que se me resiste», subraya.

Para conseguirlo asume que tiene que rebajar los 4,18 minutos que tiene acreditados como mejor marca personal. «No 3.000 baixei a marca persoal dun xeito considerable e nos adestramentos vas vendo un pouco as series e os ritmos que fago, que me din que podo estar para meterlle un bo mordisco». El verano del 2018 parece su momento.