Otros equipos de Asobal con los números del Cangas lograron salvarse
26 nov 2016 . Actualizado a las 12:16 h.Cuatro puntos sumados en once jornadas son una losa pesada. Lo admite el entrenador de un Cangas que sabe que hay tiempo para cambiar la tendencia pero que, a la vez, tampoco obvia que el equipo no puede dormirse si no se quiere ver en apuros a final de temporada. «Cando xogamos contra o Benidorm falei dunha final en outubro e agora falo dunha en novembro», señala Víctor García, Pillo, en referencia al partido de hoy frente al Villa de Aranda (18.30 horas).
El técnico es optimista. Se agarra a que la en la segunda vuelta recibirán en casa a la mayor parte de los equipos de la zona media-baja de la tabla. Y recalca que ellos, sus rivales directos, han sumado el grueso de sus puntos como locales. «Agora tócanos a nós facernos fortes no Gatañal. Realmente na casa o único tropezo importante que tivemos foi o do Puerto Sagunto na primeira xornada. Os demais eran esperables. Toca gañar porque se non si que se complica máis».
En los últimos años se acumulan los precedentes que fundamentan el optimismo del que hace gala Pillo. Con los mismos cuatro puntos que los cangueses a estas alturas, terminaron salvándose hasta dos equipos en los últimos siete años. En el curso 2012/2013 lo logró el Guadalajara, que acabó la temporada con 18 puntos, mientras que en la campaña inmediatamente anterior el protagonista de un caso muy similar había sido el Puerto Sagunto, que alcanzó la cifra final de 21.
Otro ejemplo para la esperanza es el protagonizado por el Aragón hace dos años. Entonces los zaragozanos no habían conseguido pasar de los tres puntos a estas alturas de la competición, lo que no fue impedimento para que lograran mantener la categoría al finalizar en la decimotercera posición con 23.
Son varios también los ejemplos de conjuntos que, con un punto más que el Cangas tras once jornadas -cinco-, pudieron salvarse gracias al estirón de los compromisos sucesivos. El caso más reciente (2015/2016) es el del Cuenca, que engordó su botín hasta los 22 puntos para terminar en la undécima plaza y seguir disfrutando a día de hoy de Asobal, donde en este momento duplica los puntos de los de O Morrazo.
El Villa de Aranda es otro de los que fueron capaces de darle la vuelta a una situación adversa. Hace tres años, los de Aranda de Duero no pasaban de los cinco puntos, pero entre esta jornada once y la treinta se fueron hasta los 22 para sellar la permanencia. En el curso anterior fue el Valladolid el que se fue desde los cinco puntos a los 22 para ser duodécimo y salvarse de la quema.
Para seguir una trayectoria similar y garantizarse una temporada más en la élite, Pillo es consciente de que deberán «pelexar con uñas e dentes e non regalar nada». Asegura que el equipo está concienciado para que sea así y confía en que, una vez más, O Gatañal les lleve en volandas.