La aseguradora Zurich pagará arreglos en las zonas comunes del edificio que explosionó

E. V. PITa VIGO / LA VOZ

VIGO

La junta de vecinos y la compañía llegan a un acuerdo, aunque aún hay pendientes obras en las escaleras

04 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La aseguradora Zurich se ha hecho cargo del «completo» pago de los daños sufridos en el edificio que explosionó el 9 de febrero en la calle San Salvador tras alcanzar un acuerdo con la junta de vecinos. «La difícil situación en la que se encontraban los vecinos ha llevado a Zurich a acelerar el pago para poder finalizar las obras de las zonas comunes y con ello facilitar el regreso a sus hogares», dijeron ayer fuentes de la compañía.

El acuerdo contempla el completo pago de los daños sufridos en los elementos comunes de la comunidad como consecuencia del siniestro. Zurich añadió que también es la aseguradora de los propietarios de cuatro pisos del mismo edificio que contaban con una póliza de sus propios hogares, también afectados por la explosión. Durante este proceso, la compañía indica que ha resuelto la situación de ambos con «total normalidad».

La portavoz de los vecinos, Flora Sacau, confirmó el acuerdo, que ella misma firmó, pero se pregunta si la aseguradora también va a pagar puertas de entrada de cada vecino y las ventanas de pasillos. Recuerda que solo reponer las puertas de los ascensores costó 10.000 euros y ahora ya están operativos.

A día de hoy, dice Sacau, siguen rotas varios peldaños en las escaleras, puertas de entrada y ventanas en pasillos. Los operarios sí pusieron los cristales de las ventanas de los descansillos.

Sacau también explica que durante el acuerdo la compañía les informó de que «estábamos infraasegurados» en un 30 % menos de lo que cuesta reparar el edificio aunque, por suerte, el seguro de la comunidad incluye el contenido y el continente de sus viviendas. Y muchos vecinos tenían seguro propio, por lo que tienen duplicado el continente. «Mis ventanas las estoy pagando yo porque esa duplicidad fue la que nos permitió llegar a un acuerdo con Zurich. A día de hoy, hay escaleras rotas», dice.

Cuatro meses después, el edificio sigue vacío, salvo cuatro familias que han ocupado las viviendas por necesidad o porque sus daños son mínimos. Del quinto para arriba, son inhabitables. En el sexto, falleció un vecino.