«¡Esta semana vou estar caladiña!»

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo REDONDELA / LA VOZ

VIGO

XOAN CARLOS GIL

Victoria e Isidro, padres de Jacobo y Marcos Montes, cuentan cómo viven los días previos al derbi fraternal

03 mar 2016 . Actualizado a las 12:53 h.

En los álbumes de la familia Montes las fotos de la primera comunión de Jacobo y Marcos conviven con las de sus años de futbolistas en el Choco. «Ían ao campo no cochiño cando só tiñan uns meses, así que, ¿como non van ser futboleiros?» se pregunta Victoria Couñago, su madre. Ella, al igual que Isidro, el padre, tendrá el corazón partido el domingo cuando los dos hermanos se enfrenten en los banquillos de Tercera División. Marcos, dirigiendo a un Choco en zona de promoción, Jacobo, al frente de un Alondras al que lesiones y bajas han empujado a una situación delicada en la clasificación.

Es por eso, admite Victoria, que esta vez no va a animar a voz en grito a su Choco, como hace cada domingo. «Eu sufro porque vexo a Jacobo en mal lugar e porque me gustaría que Marcos xogara polo ascenso, ¡Así que esta semana vou estar caladiña!», proclama entre risas. Ella es de las que anima «ao Choco ata rebentar», por lo que su marido le recuerda: «¡A ver o que che din as compañeiras!».

El domingo toda la familia se reunirá en la grada de Santa Mariña con el corazón dividido. Incluso la pequeña Carla, hija de Marcos y ahijada de Jacobo. «A nena estes días di que quere que empaten ?porque no quiero que pierda papá, y tampoco que pierda padrino?», cuenta Victoria. Y es que la niña, a sus cuatro años, ya es la heredera de la pasión que la familia Montes tiene por el fútbol, y que viene de lejos.

«Eu fun directivo do Choco hai moitos anos e tamén delegado. Meu irmán tamén xogaba e para nós o fútbol sempre estivo moi presente», recuerda Isidro. Sus hijos crecieron con el balón en los pies mientras él y su mujer disfrutaban y sufrían con ellos. «Lembro cando un estaba nos xuvenís e outro nos maiores que pola mañá colliamos o coche e iamos con un ata Ourense ou a onde fose, xantabamos polo camiño e pola tarde iamos ao partido do outro», recuerda la madre de los entrenadores.

Tanto Isidro como Victoria aseguran que el fútbol les ha dado muchas más alegrías que trabajos, aunque a lo largo de los años ha habido momentos para todo. «Eu pásoo moi ben no fútbol, pero houbo tragos amargos como cando Marcos rompeu os ligamentos», cuenta la madre. La cruz de la moneda fue el ascenso con los juveniles a nacional o el esperado ascenso del Choco a Tercera con Jacobo al frente. «Lembro que foi en Marín e estabamos pendentes doutros resultados. ¡Aquilo foi morrer!».

Una semana más

Alrededor de la mesa de los Montes Couñago es muy habitual hablar de fútbol. Los lunes repasan lo sucedido en la jornada e intercambian opiniones. «A verdade é que non nos dan caña, nós somos moito máis críticos ca eles», asegura Marcos, aunque los dos hijos desvelan que de vez en cuando su padre intenta darles algún consejo. «¡Non lle deixamos, teríamos dez puntos menos!», dice entre risas el hermano mayor. «Cando lles digo algo, o primeiro que me recordan é que hai que ir á Coruña a sacar o título», añade entre caracajadas el cabeza de familia.

Cuando Isidro y Victoria hablan de sus hijos, en su voz se refleja su orgullo. «Nunca os oes discutir por nada, pídense opinión un ao outro e son amigos ademais de irmáns», celebra la madre. De hecho, y como ya es tradición, el viernes Jacobo y Marcos se intercambiarán los onces que sacarán el domingo, ya que se conocen tan bien que no hay margen para los secretos.

Eso sí, estos días tanto Isidro como su mujer prefieren dejar de lado el tema del derbi. «Esta semana non imos falar de fútbol. Eles falan as súas cousas e non discuten por nada. Está claro que eu o que quero é que lles vaia ben aos meus dous fillos, pero ás veces o balón non quere entrar», cuenta Isidro, a modo de análisis.

El domingo será la primera vez que Jacobo, que entrenó cuatro años al Choco, regrese a Santa Mariña como visitante, y aunque admite que será especial, la clasificación manda y no deja sitio para la morriña. «Se fose noutra situación, co equipo máis acomodado, tería tempo a estar máis melancólico, pero tal e como estamos hai que deixar o sentimentalismo ao lado».

«Eu o que quero é que lles vaia ben aos meus dous fillos, pero ás veces o balón non quere entrar»

Padre de Jacobo y Marcos

«Sufro porque vexo a Jacobo en mal lugar e porque me gustaría que Marcos xogara polo ascenso»

Madre de Jacobo y Marcos