El Coruxo se impone al Santander

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

Un gol de Armental dio los tres puntos a los vigueses sobre un O Vao encharcado

04 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El Coruxo no podía haber comenzado mejor el año. Los de O Vao se llevaron los tres puntos ante el Racing de Santander, uno de los gallitos de la categoría, y pusieron la guinda a su mejor primera vuelta en Segunda B. Eso sí, el duelo que los dos equipos protagonizaron bajo la lluvia estaba llamado a decidirse más por los errores que por los aciertos. Y es que con el campo anegado, medir balones y entradas era todo un reto para los dos equipos, que pronto se dieron cuenta de que ayer no era el mejor día para rasear el esférico y apostaron por un fútbol directo que en la primera mitad no dio rendimientos. Fue en el segundo período, con Salinas dando aire al grupo, cuando llegó el tanto decisivo.

Rafa Sáez, con el vestuario repleto, agitó otra vez el árbol y decidió dar la alternativa a John Vega. El futbolista debutó en el centro de una defensa a la que volvía Ángel y que completaban Cifuentes en el eje y Pablo García en el costado zurdo. Una zaga que se mostró sólida ante las aproximaciones de los cántabros, que buscaban la velocidad de Coulibaly pero que se encontraron una y otra vez con la solidez y la solidaridad locales. 

A los doce minutos de partido cuajó la primera gran ocasión. En un saque de esquina Medina remató de cabeza al primer palo, pero Óscar Santiago chapó el balón y abortó la intentona. Con los jugadores de ambos equipos intentando mantener el equilibrio sobre la pista de patinaje en la que se convirtió O Vao, y con la espada de Damocles de una mala entrada pendiendo sobre sus cabezas, los de Rafa Sáez encontraron con relativa facilidad el camino hacia la portería contraria, pero en los últimos metros se les nublaban las ideas. 

El Racing, con más querer que poder, a punto estuvo de batir a Brais con un disparo que el portero tocó con las yemas para despejar por encima de la portería, y en la jugada siguiente Ortiz desperdició lo impensable. Tras recuperar el balón en medio campo, atacó por la izquierda y, con el portero avanzado remató fuera del poste cuando tenía todo a favor. 

Los de Sáez, con Santi Comesaña haciendo virguerías en mediapunta con paseos hasta la derecha, visitaron las inmediaciones de Óscar Santiago en alguna que otra oportunidad más, pero sin encontrar la fórmula del último pase y el gol. 

A la vuelta de vestuarios el partido entró en un toma y daca en el que ni unos ni otros eran capaces de alcanzar la portería rival. Fue Coulibaly, de los más enchufados del Racing, el que lo intentó con un tiro que acabó fuera de la portería, un disparo que se marchó a córner y un balón conducido por Óscar que remató rozando el palo. Con el senegalés como bandera, el Santander vivía sus mejores momentos cuando el Coruxo encontró el gol. Salinas se encargó de llevar el esférico hasta los últimos metros y con criterio habilitó un balón para que Aremantal, superando al portero, enviase el balón al fondo de la red. 

Con un cuarto de hora por delante, y a la vista de que cualquier error podía penalizar al límite, el Coruxo se mantuvo en tensión en el tramo final del partido. Priorizando conservar, pero dispuesto a aprovechar cualquier contragolpe que se presentara. Pero la ocasión no surgió y fue el Racing el que estuvo a punto de empatar el encuentro en el 87. De nuevo Coulibaly entró hasta la cocina y remató a portería, pero un providencial Cifuentes se inmiscuyó en el camino del gol y abortó una ocasión cantada. 

El Coruxo no podía arrancar mejor el año ni cerrar la primera vuelta mejor. Veintiocho puntos y un séptimo puesto son un bagaje más que considerable.