La apertura del nuevo hospital de Beade desde mañana obliga a llamar a más de 100.000 personas. Se prevé trasladar a unos 300 ingresados. Arranca el mayor reto sanitario de Vigo
28 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El viernes por la mañana, mientras los obreros seguían trabajando dentro del nuevo hospital de Beade, apareció una señora. Entró en un pasillo vacío y, casualmente, se topó con el gerente del área sanitaria de Vigo. La actividad sanitaria todavía comienza mañana. La señora explicó a Félix Rubial que tenía una cita en el Xeral, pero que la habían llamado por teléfono para reprogramársela para el nuevo hospital. Así que fue a Beade a preguntar.
La anécdota, que cuentan en el entorno de Rubial, explica la magnitud del reto que afronta desde mañana la sanidad de Vigo. Es un reto triple: abrir un hospital, reencajar las piezas de todos los dispositivos sanitarios de la ciudad y seguir prestando una atención de calidad mientras tanto todo lo anterior ocurre.
Para el propio gerente, lo más complicado del proceso de mudanza es reprogramar todas las consultas externas. En el Chuvi se hacen cada mes una media de 60.000 consultas. El proceso de mudanza que comienza mañana concluirá dentro de diez semanas. Son 51 días, con una media de 2.900 consultas cada día. La enorme mayoría tiene que ser reprogramada. «Son máis de cen mil, sen dúbida», estima el gerente, que todavía no tiene un cálculo preciso.
Rubial explica su teoría: «Reorganizar todas as consultas externas non é o máis complexo da mudanza. O máis complexo é trasladar a uci, a uci de neonatos, a reanimación... porque hai vidas en risco. Pero o máis difícil é reorganizar todas as consultas».
Mañana comienza la hemodiálisis. Después, cada lunes varios servicios trasladarán sus consultas a Beade. El proceso concluye el 18 de agosto. Para ello, el Sergas lleva tiempo llamando a todos los pacientes para avisarles de la nueva ubicación, teniendo en cuenta que, según el servicio, un viernes pasará consultas en el Xeral o el Meixoeiro y al lunes siguiente en Beade.
Todo ello está condicionado a que existan imprevistos que obliguen a variar el cronograma. «Haberá circunstancias inesperadas», vaticina el gerente, que solicita comprensión y paciencia a la ciudadanía.
El traslado de la hospitalización comenzará el 24 de agosto y será mucho más rápido: tiene que concluir el 3 de septiembre. Rubial explica que, en un proceso de este tipo, normalmente se trasladan la mitad de los pacientes que estarían hospitalizados en un día normal. Los servicios tienen orden de agilizar las altas desde la semana anterior a que comiencen los traslados. Esto hace que vaya a ser en torno a 300 ingresados. El objetivo es trasladar el menor número posible de pacientes.